¿Te consideras más machista o más racista?

La diferencia que afrontan las mujeres entre llevar un trozo de tela para cubrir su rostro y no llevarlo radica en elegir si desean vivir en constante vigilancia, reprendidas por un cuerpo policial o ponerse un velo. Esta es la situación actual de la mujer en Irán. Si para algo tan insignificante como llevar un velo, las mujeres son detenidas y las agresiones de la policía son amparadas por la ley, ¿cuáles son las limitaciones contra la violencia hacia la mujer? Lo cierto es que en algunos países de Oriente, las interpretaciones incorrectas y radicalizadas del Corán que constituyen la ley, autorizan al marido de cada mujer a agredir a su esposa físicamente. Esto da paso a que miles y miles de abusos se pasen por alto en los tribunales de estos estados sin que nadie haga nada. Si lo máximo a lo que aspiran estos abusos es a generar titulares de noticias en occidente y vetos comerciales insignificantes de la ONU, quizá será porque desde nuestro cómodo sofá nos parece que el asunto no se desarrolla lo suficientemente cerca para afectarnos. En ese caso, hay zonas que disparan las estadísticas, y bastante cerca; sólo 3 de cada 100 mujeres que sobreviven al abuso lo terminan denunciando en Marruecos. Quizá esta falta de medidas con resultados útiles pueda explicarse por la negligencia de los políticos, como es el caso de Errejón, exportavoz de SUMAR y comprometido difusor de la ley de Sólo sí es Sí, que ya acumula dos denuncias por agresión sexual que se han llevado a juicio, casi tan rápido como él ha hundido su propia carrera política vulnerando las ideas que él mismo utilizaba para dar lecciones a otros políticos. Es evidente que no se puede esperar dichas medidas útiles de personas cuya ética y honor pesa menos que sus palabras. Lo realmente preocupante sucede cuando se combinan ambos factores: negligencia política y extremismo islámico, como fue el caso de las violaciones a las más de 1400 mujeres menores en Reino Unido desde 1997 a 2013. Un grupo de taxistas de la comunidad pakistaní de Rotherham, que eran pertenecientes a pandillas de abusadores de origen asiático, violaban a mujeres adolescentes extorsionándolas a cambio de sus servicios. Durante todo ese tiempo, diversas investigaciones por especialistas se comunicaron al resto del cuerpo policial local sobre el caso ya habiéndose identificado los delitos, pero estos cuerpos hicieron caso omiso e ignoraron todo lo que se expuso por no ser calificados de racistas y evitar conflictos con grupos minoritarios. Si debe ser considerado como un acto “racista” el de afirmar con hechos empíricos que hay grupos radicalizados islámicos en Asia que practican el abuso hacia las mujeres, entonces me considero muy racista (por favor, véase la ironía). Por otro lado, la policía local de Rotherham eligió voluntariamente ser menos “racista” a costa de ser definitivamente machistas al permitir toda una trama de abuso sexual gravísima hacia tanta cantidad de menores. ¿Y qué eligirán los dirigentes políticos en occidente, ser “racistas” o machistas?, ¿se centrarán en elaborar medidas que puedan solucionar los abusos o los seguirán dejando pasar? En el segundo caso, resulta difícil hacer que otros países cumplan normativas que no estén reconocidas en su ley, principalmente porque para que en Oriente se reciban sanciones, se debe tener un poder sancionador que sencillamente no tenemos, por la razón de que en Oriente hay petróleo y aquí no, además de que el propio cambio debe ser incentivado por las mujeres en esos países, puesto que emana de una cuestión cultural. Pero esta no deja de ser una obligación que supone tener un cargo político y si los políticos no demuestran ser capaces de proteger a las mujeres de las agresiones sexuales en el mundo, entonces, ¿quién lo hará?, ¿los partidos islamistas radicales en Irán?, ¿la comunidad pakistaní de Reino Unido?, ¿o los talibanes en Afganistán? Gonzalo Martín Díaz – 1ºBTO
Nuestro peor enemigo, el aburrimiento

¿Hemos perdido la capacidad de estar aburridos? En este mundo tan interconectado en el que siempre que tenemos un rato libre cogemos el móvil, abrimos las redes, leemos no sé qué o miramos no sé cuál. Es completamente imposible aburrirse. Esto de primeras podríamos pensar que es muy positivo porque el aburrimiento es un sentimiento desagradable que obviamente queremos evitar, pero si cogemos distancia es supernegativo porque evita que pensemos de manera creativa para buscar solución a esta emoción. La lucha contra esto no es nueva, a principios del S. XIX creamos entretenimiento masivo para solucionar uno de los grandes problemas de los obreros industriales, la monotonía de sus actividades. Sin embargo, con el tiempo la situación se ha desfasado y el entretenimiento ha dejado de servir para despejar la mente de vez en cuando, convirtiéndose en una actividad “obligatoria” cuando tenemos un día libre. Esto no es tan grave, porque nuestra capacidad cognitiva sigue siendo buena y podemos seguir nuestras actividades “obligatorias” con normalidad. El problema viene con el uso masivo de las redes sociales, que están hechas para generar adicción. Estas provocan que nos acostumbremos a muchísimo contenido corto, de poca calidad. Con lo cual, cuando tenemos que estudiar para un examen, ver una serie o, escuchar música,; nos aburrimos porque nos parece que va muy lento y no somos capaces de concentrarnos únicamente en esa actividad. En un estudio de la Universidad de Carnegie Mellon realizado a 136 estudiantes, comprobaron que los que realizaban una tarea y eran interrumpidos por mensajes en su teléfono móvil, hacían la tarea un 20% peor que aquellos que no tenían ninguna distracción. Además de todos los efectos perjudiciales que tienen las redes en nuestra concentración, las solemos usar cómo vía de escape a nuestros problemas. Vivimos en una sociedad que supuestamente normaliza los trastornos mentales, pero luego cuando se trata de nosotros, huímos de nuestros pensamientos y de los problemas. Lo peor es que no somos conscientes de esto, creemos que descanso es igual a entretenimiento, y por eso llenamos cada trayecto en transporte público, cada hora antes de dormir, cada comida y cena con contenido de Youtube, TikTok o Instagram. Sin embargo, estamos llenando nuestra cabeza de más estímulos. Recuperar la capacidad de aburrirnos no es tarea fácil en la actualidad. Hay que empezar a ver esos momentos de vacío como una ayuda para reconectar con nuestra creatividad, para desarrollar nuestra paciencia, y lo que es más importante para aprender a estar en paz con nosotros mismos y con nuestros pensamientos. A lo mejor es hora de redescubrir el valor del silencio, de la observación y del tiempo sin un propósito inmediato como una forma de recuperar el equilibrio en un mundo que parece no detenerse nunca. Paula Moro – 1º BTO
Podcast: La mente adolescente

Sofía Márquez, Jimena Marcos, Andrea Valverde y Marina Chamorro – 1ºBTO
Los hooligans del deporte infantil

“Si piensas que siempre tengo que ser el mejor, no vengas. Si para ti lo más importante es el resultado, no vengas. Si vas a gritar al árbitro cada vez que crees que se equivoca, no vengas. Y si te vas a enfadar cada vez que fallo, no vengas”. Esta es la campaña publicitaria que hizo la Fundación Brafa sobre los problemas que están surgiendo en las gradas de los partidos de deportes infantiles. Por ello me pregunto, ¿somos conscientes de cómo afectan todos los comentarios y acciones al juego infantil? Aunque no lo parezca, todo lo que decimos y hacemos como espectadores en estos partidos incumbe a todos los participantes del juego, desde los jugadores hasta los árbitros. Como se indica en la Guía para padres sobre actividad física y salud publicada por el Ministerio de Sanidad, entre los factores que desmotivan a los niños respecto al deporte se encuentran la presión por jugar y alcanzar las expectativas impuestas por los padres y que se dé más importancia al resultado que a la mejora y el esfuerzo puesto en el juego. Muchas veces en la grada se escucha a padres gritándoles a sus hijos lo que tienen que hacer o regañándoles por haber hecho algo mal. Pero, por lo visto, quienes hacen estos comentarios no tienen en cuenta el hecho de que probablemente el niño solo esté siguiendo órdenes del entrenador, por lo que, además, estarían contradiciendo y restando autoridad a dicho dirigente. E incluso puede ser que realmente haya cometido un fallo y no pasa nada, no van a ser peores jugadores por cometer un simple error, o varios, porque, ¿quién no se equivoca? Luego están los árbitros que, por si alguien no se había dado cuenta, también son humanos con sentimientos y con derecho a equivocarse. Como muestran estos datos extraídos de estudios realizados por la FBM (Federación de Baloncesto de Madrid), normalmente la media de bajas de árbitros es de 375 personas por año. Sin embargo, esta última temporada la cifra ha ascendido a los 450 de un total de 2.035, el 23% de ellos. La razón principal de que dejen de arbitrar es el ambiente y la presión a la que están sometidos. Dicho de otra forma, cada vez somos más exigentes con los demás y lo que no es normal es que los árbitros de partidos infantiles estén sometidos a más presión que los que arbitran mundiales de profesionales. Cada día permitimos menos errores, exigiendo una perfección idílica. Es más, apuesto a que todos los que dicen “Es que este árbitro es malísimo. Hasta yo lo haría mejor” no serían capaces de lograr este perfecto arbitraje en un partido, ya no digamos aguantar la presión más de dos minutos. Esto debería hacernos reflexionar sobre si esta exigencia excesiva es realmente necesaria. Si gritarle como un loco a un árbitro como un loco que no ha pitado una falta es la mejor manera de que sea consciente de su error y no vuelva a cometerlo. Si que vuestros hijos sean los mejores a costa de que dejen de disfrutar del deporte merece la pena… ¿Esta es la enseñanza que queremos transmitirle a los niños? Tenemos que empezar a relajarnos y disfrutar de ver a los niños jugar, de verles felices. Al fin y al cabo, el deporte es un juego, no un lugar donde descargar la frustración que nos crean nuestros propios problemas. Silvia Alba – 1ºBTO
Beneficios e inconvenientes de las redes sociales

Las redes sociales nos han beneficiado, pero, ¿hasta qué punto nos han traído más beneficios que contratiempos? ¿Cuántos peligros amenazan a las futuras generaciones? Todas estas preguntas derivan de la cantidad de peligros presentes que opacan a los beneficios. Aunque las redes sociales nos han aportado una cantidad enorme de beneficios como el fácil acceso a la información, el entretenimiento y la globalización comunicativa, desde mi punto de vista, nos ha traído más preocupaciones que beneficios. Los niños crecen con mucha exposición y poca supervisión cuando se trata de redes sociales, los resultados de esto son niños viendo contenido que no es adecuado para su edad y puede afectar al desarrollo cerebral del mismo. Hay estudios que prueban que la exposición a la pornografía y otros contenidos de ámbitos explícitos desde joven puede generar un subdesarrollo del lóbulo frontal del infante y aumento en el número de casos de ansiedad y depresión en niños y adolescentes. Al exponer a niños, preadolescentes o adolescentes a las redes sociales se desarrolla mucho el sentimiento de la envidia, el querer crecer más allá de lo que realmente han madurado, esto lleva a lo llamado pérdida de la infancia, en la que los niños dejan de jugar como niños y tienen un cambio de actitud muy temprano que afecta en el desarrollo cognitivo y de salud mental de los niños. Al tener una infancia ausente se convierten en adultos o se interesan por cosas que no deberían estar cerca de un niño, por ejemplo la tendencia ahora, vapear, vestirse de ciertas maneras, usar unas marcas porque si no, no eres guay, fumar, beber, delinquir o vandalizar y muchos hábitos que serán perjudiciales en un futuro temprano y harán complicado el poder realizar una vida estable más adelante. Las redes sociales se han extendido hasta el aula, haciendo más difícil que los alumnos presten atención ya que las redes sociales acostumbran a recibir recompensas inmediatas y han acortado el span de atención de las personas desde dos minutos y medio a 45 segundos o incluso menos. No sólo eso, sino que una vez que nuestra atención se desvía de la tarea original, el niño tarda unos 25 minutos en volver a la misma, por lo que resulta muy complicado concentrarse y existe un alto número de casos de TDA. Para añadir más al problema, muchos padres “influencers” exponen la imagen de sus hijos en redes sociales generando un peligro para el niño o hasta ridiculización a cambio de likes, fama y dinero (si es que se monetiza). Esta exposición no solo es peligrosa por la crueldad y la incertidumbre de lo que la gente tras las pantallas hace, ya que hay pedófilos y mucho contenido aparentemente inocente que se denomina como contenido fetichista. Muchos de esos ejemplos tienen que ver con comportamientos infantiles, apariencia y voces más agudas simbolizando a niños. Siendo solo esos peligros digitales, se suman los físicos y los que están presentes en las relaciones y el día a día. Si algún compañero reconoce al joven puede usar ese contenido para ridiculizarlo y hasta derivar en bullying o acoso escolar. En conclusión, las redes han tomado un giro a la maldad y su mal uso por falta de responsabilidad y esto, por culpa de la falta de supervisión o protección está afectando a las generaciones más jóvenes y a todo el mundo a nivel mental tomando el cuenta el span de atención disminuyendo, la dificultad para concentrarse sin distraerse y la dependencia que nos crean las aplicaciones hasta el punto que son una necesidad para entretenerse constantemente, el aburrimiento está demonizado, para mantenerse en contacto, preferimos escribir mensajes rápidos en vez de hacer una llamada de teléfono y escuchar a la otra persona… Las redes sociales son un gran avance pero su mal uso nos hace retroceder. Laira Robles Padua – 1º Bachillerato
Bienvenidos a mi cluedo

Me levanté a las 7:30 de la mañana pensando en lo que había pasado. Alguien había sido asesinado y nadie quería hablar, excepto yo. Todo el mundo tenía miedo, pero yo quería que el mundo supiera la verdad. Aunque no sabía cómo iba a poder, porque aquí siempre había ruido y era difícil pensar. Unas horas después empecé a investigar, así que lo primero que hice fue ir a ver cómo estaba la víctima. Resultó ser que todavía no se sabía el motivo de la muerte, simplemente estaba ahí, tirada en el centro del suelo. Llevaba puesta una camiseta azul, unos pantalones marrones y una gorra roja. Aunque había algo más: -Lo hemos identificado, se llamaba Mateo- me dijo el policía. Lo que me pareció raro fue que estaba solo, y eso me hizo pensar en mi primer sospechoso. Después fui a comer a casa y cuando terminé me dirigí a hablar con la hermana de Mateo, Carla. Nos saludamos y le pregunté si últimamente había notado algo raro en Mateo. Me dijo que sí, que los últimos días había estado muy preocupado hablando por el móvil, y que eso era todo. También me dijo que me tenía que contar algo que tenía en la punta de la lengua, pero no se acordaba. Le di las gracias y nos despedimos. No sé por qué a veces me costaba hablar, pero no me importaba. También me dio la sensación de que no me quería contar todo, pero lo entendí porque suponía que estaría afectada. Pero lo que sí que me preocupó fue que tenía algunas arañas como mascota y le faltaba solo una, eso me hizo pensar en un posible motivo de la muerte. Salí de allí muy tarde, así que descansé lo que me quedaba de día en mi casa. Al día siguiente por la tarde, ya que estaba muy cansado, fui a hablar con el mejor amigo de Mateo, Luis. Al principio me cerró la puerta sin siquiera preguntarme quién era o qué quería, lo que me pareció un poco extraño y así pensar en otro posible asesino. Luego conseguí que me abriese e incluso me dejó pasar. Fue una conversación un tanto corta, pero ya me lo suponía: -Buenas tardes- nos dijimos. -Eres el mejor amigo de Mateo, ¿verdad?- le pregunté. -¡Así es!- exclamó Luis. -¿Conoces algún hecho relevante que pueda ayudarme en mi investigación sobre el asesinato?- fue lo siguiente que le pregunté. -La información más relevante que conozco es que había estado hablando mucho con una chica por el móvil que se llama Claudia, pero eso ya te lo dijo Carla, aunque creo que no te dijo con quién.- me dijo. -Muchas gracias- le dije yo. -Hasta otro día- nos despedimos. A continuación fui a ver a Claudia; Luis me dijo que vivía dos casas abajo. Nos saludamos, y le pregunté si era verdad que había estado hablando con él. Me dijo que sí, que había sido porque alguien le había robado un cuchillo y ella estaba convencida de que fue Mateo. Le di las gracias y eso fue lo único que hablamos. Lo que me contó del cuchillo podría ser otra arma, pero si le hubieran asesinado con uno se habría notado. También podría haber sido para despistar. Me fui a mi casa a dormir, pero no pude porque cada cierto tiempo volvían esos ruidos tan molestos que no me dejaban descansar. Toda la noche imaginándome cosas que en realidad no me había contado nadie. Los ruidos seguían, me parecía que había gente hablando y discutiendo aunque parecía que no querían que nadie se enterase. Después conseguí dormir un rato. La mañana siguiente me despertaron unos señores que me sonaban de algo, pero no sabía muy bien de qué. Lo siguiente que me dijeron me costó creerlo: -Sabemos que últimamente estás muy raro, y no sabemos si te pasa algo- me dijeron. -¿Pero dónde estoy?- pregunté yo. -Estás en el centro psiquiátrico de Canadá- me respondieron. No volví a decir nada más, no me salían las palabras. Me dijeron que parecía que estaba investigando un asesinato, pero que en realidad había sido yo. Que yo robé una araña, que yo había escondido un cuchillo. Lo peor es que no me acordaba de nada, pero creo que por eso mismo estaba metido en un sitio de esos en los que nadie quería estar. No era exactamente así como quería que la gente se enterase, pero ya estaba hecho, ya se sabía la verdad. Julia Moya Turrión – 1ºESO
Podcast. Redes sociales

Paula Martínez, Eva Colorado, Sofía Soler. 1º Bach
Grupos ultras en el fútbol: ¿acabados o en auge?

El movimiento ultra o de animación en los estadios se inicia en España a finales de los años 70 y principios de los 80 con la creación de grupos con el fin de animar a sus equipos y crear un ambiente de festividad y alegría en los estadios. Esta corriente viene sucedida después del mundial celebrado en nuestro país en 1982 con el que se contagió este movimiento social de las barras bravas de América o de los fondos de animación de Europa. Pero, es bien sabido, que estos grupos siempre han estado muy politizados, sobre todo situados en las posiciones más extremas. En España, tenemos muchos ejemplos de peñas ultras de animación, como Ultras Sur del Real Madrid o Frente Atlético, ultras del Atlético de Madrid de ideología de extrema derecha y neonazi, por otro lado están los Bukaneros de extrema izquierda, fervientes seguidores del Rayo Vallecano, por poner ejemplos sin salir de la capital. Estos grupos fueron evolucionando hasta llegar a causar altercados e incluso tener asesinatos a sus espaldas. La mayoría de estos siguen existiendo, como Biris Norte (extrema derecha), Ultra Boys (fascista o neonazi) , Riazor Blues (extrema izquierda, independentista gallega), Herri Norte (extrema izquierda, independentista vasca) o Frente Bokerón (extrema derecha), entre muchos otros que siguen en activo. Ninguno de estos ha desaparecido o se les ha expulsado de los estadios, sino que han sido financiados por sus clubes con abonos más baratos o facilitándoles salas dentro del estadio para guardar su material, aunque causen problemas, como desórdenes públicos en sus propias ciudades; o a las que van como visitantes, además de propinar palizas o, como he dicho antes cometer asesinatos. Aunque sí hay claros ejemplos de clubes que despidieron a sus ultras de los estadios. Los casos más sonados, el de Ultras Sur, que tantos estragos formaban sobretodo durante los años 80 y 90, no solo dentro del estadio, sino por las calles, o por el trasporte público de Madrid, dando palizas o causando altercados con simbología nazi. El grupo fue expulsado del Bernabéu en el año 2013 tras tirarle un mechero al portero del Atlético de Madrid, Thibaut Courtois por aquel entonces. Esa fue la gota que colmó el vaso. Pero el grupo que hoy en día es minoritario sigue frecuentando bares donde se reúnen y hacen previas antes de los partidos en calles aledañas al Santiago Bernabéu, como la de Marceliano Santamaría, conocida como la de los ultras. Otros casos también sonados son los de la expulsión de Boixos Nois, seguidores del Barcelona, en el año 2003 del Camp Nou. Teniendo a Joan Laporta como presidente del club blaugrana, pionero en expulsar a un grupo ultra de su estadio; o los Ultras Yomus del Valencia que se fueron de Mestalla en 2019. Los numerosos altercados que han causado dentro y fuera de los estadios algunos de estos grupos ultras en las últimas semanas han saltado a la prensa y han estado en boca de personas que no han estado relacionadas con el fútbol, o incluso ha pasado a ser debate nacional. Varios son los ejemplos, como el del Frente Bokeron ,ultras del Málaga que campaban a sus anchas por las calles de A Coruña entrando en locales de los grupos del Deportivo de la Coruña y quemando contenedores o aterrorizando a los viandantes sin ser escoltados por la policía local, además esa misma tarde entraron a Riazor sin problema alguno, como si nada hubiera pasado esa misma mañana por las calles de la ciudad. Hace unas semanas los ultras del equipo belga Anderlecht obligaron a que los colegios de San Sebastián cerrasen una hora antes por los disturbios que pudieran causar estos violentos , que protagonizaron una vergonzosa imagen al tirar objetos al campo y destrozar la grada visitante, así como las calles de la ciudad que amanecieron llenas de basura y destrozos. Además los propios jugadores se acercaron a la grada durante y después del partido para hacerles entrar en razón, pero sin ningún resultado, ya que aplaudieron su mal comportamiento al finalizar el encuentro. Un último ejemplo es el sonado caso del último derbi que se celebró en el aquel entonces llamado Civitas Metropolitano ya que ha vuelto a cambiar de nombre. El problema sucedió por la suspensión del partido durante 20 minutos. Tras el lanzamiento de objetos al portero del Real Madrid desde el fondo y el caso omiso de este sector del estadio. Tras el continuo mal comportamiento de los ultras se tuvo que suspender el partido durante veinte minutos, siguiendo la normativa de arbitraje ante estos altercados en todo momento. Después de lo sucedido, al finalizar el partido los jugadores se acercaron a aplaudir a los violentos, acto que condenó la afición del Atleti respondiendo con silbidos. Es importante destacar que el grupo que se encuentra en el fondo sur del Metropolitano no es como mucha gente piensa el famoso Frente Atlético, peña que se disolvió alrededor del año 2013 tras los asesinatos de Jimmy y Aitor Zabaleta seguidores del Depor y Real Sociedad, hace unos años cuando el club todavía residía en el Vicente Calderón . Esta grada que hoy se autodenomina como Hooligans Atlético Fans conformada, eso sí, por antiguos militantes del frente, que participan en decisiones del club como la de poner la estatua de Luis Aragonés en los aledaños del estadio o como la vergonzosa aparición en un entrenamiento del equipo para amenazar y achacar a los jugadores sus malos resultados deportivos. La resolución de este caso ha sido el cierre del estadio por quince días, aunque no es la primera vez que esto pasa en las últimas temporadas. Estos incidentes violentos se repiten casi todos los fines de semana e incluso entre semana, protagonizados por ultras europeos o locales que viajan por España causando estragos. El auge de estos grupos es notable y sobre todo entre jóvenes que acuden a los extremos y lo mezclan con el fútbol, algo muy peligroso, ya que se fomenta la violencia y la delincuencia dentro
Mi diario. Tina Turner

24 de marzo de 1950: Diario, hoy ha sido un día muy especial, ya que he ido por primera vez a la iglesia bautista de Nutbush Hill. Mi madre quería que saliéramos de casa y que cambiáramos de ambiente, porque mis padres están pasando por una fase de continuas disputas. En cuanto a la iglesia, al escuchar por primera vez su música con esas voces tan dulces, me ha generado mucha alegría y nostalgia. Después de estar un buen rato reflexionando, finalmente he decidido que de mayor quiero dedicarme al mundo de la música, y no me importa cuanto tiempo me lleve, sino que alcance mis sueños. Por eso he decidido empezar este diario, para escribir mis procesos y recordar cada paso que he realizado para cumplir mis sueños. 15 de julio de 1954: Mi querido diario, no puedo más. Cuanto más tiempo pasa, mis padres discuten más. Además, ayer por la noche, mi madre se escapó de casa y no sé cuando volverá. Espero que arreglen las cosas pronto, porque ahora es cuando necesito más ayuda, con la presión del instituto. 2 de diciembre de 1956: Tras el divorcio de mis padres, y que mi padre se volviera a casar y también se fuera de casa, llevo ya tres meses en la casa de mi abuela. Para alegrarnos el día a mi y a mis hermanos, nos ha llevado al Manhattan Club a escuchar a los Kings of Rhythm. Ha sido impresionante, sobre todo me ha atraído la forma en que cantaba y se expresaba Ike Turner, uno de mis cantantes favoritos. 11 de febrero de 1958: Querido diario, estoy muy nerviosa y contenta. Ya sé que han pasado algunos años pero se me olvidó ponerlo el día que fui al Club. Tras acabar la actuación, me acerqué a Ike y le empecé a contar que yo desde hace tiempo había empezado en el mundo de la música y que él era uno de los artistas que más me inspiraban y me animaban para seguir adelante. Le sugerí que si me podía dar una oportunidad para intentar integrarme cómo uno de sus componentes de la banda y formar parte del grupo, ya que tengo los suficientes conocimientos. Finalmente, después de estos dos últimos años, hoy he recibido una carta, en la que ponía que me aceptaba como una de sus coristas. Ahora mismo estoy super contenta y todavía no acabo de creérmelo. 22 de abril de 1962: Diario, como ya sabrás, tras mi exitosa canción “A full in love”, con la que llegué a la fama, tiempo después, Ike y yo nos enamoramos de una forma intensa y cariñosa. Ike es amable, cariñoso, alto, su pelo brillaba cómo un diamante y es el mejor hombre con el que he estado. Hoy, por fin me ha pedido matrimonio y nos casaremos dentro de siete meses. Estoy ansiosa y emocionada, no puedo esperar más. 8 de septiembre de 1981 Mi querido diario, estos últimos años no he estado muy activa por aquí ni por mi vida profesional. Ya hace diecinueve años que Ike y yo nos casamos, pero desde ese momento todo fue a peor. Durante los diez primeros años, todo fue bien: salíamos de viaje, disfrutábamos haciendo música juntos, íbamos a los estrenos de muchas películas, tuvimos un hijo… Pero a partir del año 76 todo fue cuesta abajo. Ike perdió el control con su adicción, y siempre lo pagaba conmigo de forma muy brusca y me trataba bastante mal. Ni siquiera puedo pensar en ello. Fue una etapa muy dura, en la que me entró mucha depresión y toda mi carrera se hundió. Pero hoy en día, después de nuestro divorcio, he tenido tiempo de reflexionar y por fin ya me he recuperado del todo. Por ello, David, un mánager mío, me ha ayudado a retomar mi carrera y ahora todo está yendo a mejor. 31 de mayo de 1986 Estoy demasiado contenta y emocionada. Gracias a la colaboración de mi buen amigo Kurt Loder, hemos publicado mi biografía, en la que cuenta cómo viví mi infancia y cómo con mi propio apoyo y mi motivación llegué a estar en lo alto de la fama. 12 de enero de 2016 Diario, hoy ha sido un día bastante duro para mí y para mi familia. Hoy he ido al médico y desgraciadamente me han diagnosticado cáncer intestinal. Cuando me lo han dicho me he quedado petrificada, todavía creyéndome que eso era un sueño, pero no, es la pura realidad. Estoy un poco confusa y asustada pero a mis setenta y siete años, sé que soy una persona muy fuerte y que va a conseguir superar todo esto. Noelia Benito – 2º ESO
El secuestro político del catalán

El catalán se encuentra en el ojo del huracán político. Distintos partidos usan esta lengua como instrumento para dividir a la población y movilizar votantes. Esta situación no se repite con otras lenguas cooficiales como el gallego, el euskera o incluso los propios dialectos del catalán. La verdad es que la lengua catalana no está pasando sus mejores momentos. Los jóvenes cada vez usan menos el catalán fuera de las escuelas e institutos. Según encuestas recientes tan solo el 25,1% de los jóvenes lo habla de manera habitual, cifra que hasta antes de 2007 ascendía hasta el 43%. A pesar de los esfuerzos recientes de incentivar su uso mediante las redes sociales y programas de televisión, parece que no se consiguen remontar los datos. Recientemente, el gobierno de España junto a grupos nacionalistas promovieron una reforma del Reglamento del Congreso para permitir el uso de las lenguas cooficiales en este, y está en proceso la tramitación del reconocimiento como lenguas oficiales de la Unión Europea. Puede que este sea el futuro del catalán, puede que su destino sea quedar como una lengua administrativa, usada por organismos oficiales y nada más que eso. Puede que desaparezca totalmente como lengua callejera y de comunicación habitual. El catalán no vive una situación así desde la dictadura franquista, cuando fue duramente reprimido, apartado del ámbito administrativo y relegado a un uso furtivo en el hogar. Irónicamente, a día de hoy, en un contexto de democracia, la lengua catalana está viviendo una situación totalmente opuesta. En la última década, el nacionalismo catalán, ha convertido al idioma, junto a lazos amarillos y esteladas, en símbolos de la independencia. La lengua, que forma parte de la identidad de todos los catalanes, ha quedado reducida a uno de los muchos símbolos usados en este ambiente de división política en el que vivimos. Ya en el momento crítico del procés, España comenzó a creerse el relato independentista y muchas personas comenzaron a asociar el catalán no con una región, sino con una ideología, que, de hecho, no representa a todos los catalanes, viendo en ella una amenaza que busca separar y corromper la integridad territorial de España. Este discurso de odio fue especialmente difundido por el sector más conservador de la política, que promovió un boicot lingüístico y cultural contra Cataluña. Al final, no es la primera vez que sucede algo así en España, parece que a nuestros políticos les encanta apropiarse de simbología que nos pertenece a todos. Lo mismo ha pasado con nuestra bandera, depende de a quién le preguntes te dirá que la derecha ideológica se ha apropiado de ella o que la izquierda estigmatiza a cualquiera que la lleve. Lo cierto es que, al igual que nuestra bandera, la cultura y lengua catalana forma parte de los bienes culturales de España pues, aunque a algunos les moleste, vivimos en una nación multicultural. Deberíamos celebrar la diversidad cultural que hace que España sea lo que es a día de hoy y la que nos identifica como nación. Dejemos por favor de demonizar este idioma porque, de seguir así, puede que se pierda en el tiempo como muchas otras lenguas que han quedado en el pasado.
