Peseta Street Journal

Viñetas del Día del Libro (2)

Ya publicamos algunas hace un par de semanas, pero como las viñetas que hicieron los alumnos en el Día del Libro fueron tan buenas, no nos hemos atrevido a dejaros sin ellas. Aquí tenéis otra tanda. ¡Disfrutadlas! Autoras: Nayara Acevedo, Sandra Madruga, Leire Alba, Noelia Simón, Valeria Fernández, Alejandra Vicente, Alegría Lobo, Ainara Santo, Nerea Prieto, Irene Lucas y Cristina Romero.

Viñetas para el Día del libro

Con motivo del Día del Libro, nuestros alumnos de secundaria realizaron algunas viñetas sobre los libros de lectura que trabajamos en clase. Aquí tenéis algunas. ¡Disfrutadlas! Autores: Daniela Torres, Martín Escribano, Bruno Moya, Alejandra Jiménez, Lucía Pajares, María Leñero, Pablo Roldán, Carla Huerta y Elena Maldonado.

Invasores silenciosos: la amenaza que transforma nuestros ecosistemas

Las especies invasoras son aquellas que llegan a un hábitat distinto al suyo, ya sea de forma accidental o intencional. Aunque a primera vista esto pueda parecer ofensivo, la realidad es que representa un serio peligro para las especies nativas de esos ecosistemas. El problema principal radica en que las especies invasoras alteran las cadenas alimenticias y ocupan los espacios vitales de las especies originarias, lo que puede desequilibrar demasiado el entorno. En los últimos años, España ha visto la llegada de varias especies invasoras de animales como la tortuga de Florida, la rana toro, la cotorra gris y la de Kramer, el mosquito tigre, el mapache, el visón americano, el cangrejo rojo, el siluro y la avispa asiática. Aunque pueda parecer inofensivo, estas especies alteran las cadenas alimenticias y ocupan los hábitats de las especies nativas, poniendo en peligro el equilibrio de los ecosistemas. La llegada de estas especies tiene causas variadas. Aunque algunas llegan por fenómenos naturales, se estima que el 90% lo hacen por acciones humanas, ya sea de forma intencionada o accidental. Algunos motivos naturales por los que estas especies se desplazan incluyen cambios en el clima de sus hábitats, que las obligan a migrar hacia otras zonas en busca de mejores condiciones y, en el caso de las especies marinas, fenómenos como corrientes oceánicas o tormentas pueden alterar su entorno y provocar que deban desplazarse a nuevas áreas para sobrevivir. Entre los motivos relacionados con la actividad humana se encuentran la liberación de mascotas, que permite a estas especies establecerse en nuevos lugares y el transporte y el comercio internacional, donde los animales pueden viajar accidentalmente en lugares como bodegas de aviones o contenedores de mercancías. Un ejemplo de este motivo ocurrió cuando un barco que transportaba madera desde Japón a Estados Unidos trajo insectos que, al no tener depredadores en su nuevo hábitat, desestabilizaron el ecosistema estadounidense. Los daños que estas especies causan son muchos, pero hay varios que se pueden destacar. Para comenzar, en cuanto al daño al ecosistema, las especies invasoras compiten constantemente con las especies locales por recursos y alimentos, lo que en ocasiones puede llevar a la desaparición de las especies nativas. En el caso de la depredación, algunas especies invasoras cazan a las locales, alterando el equilibrio del ecosistema e incluso provocando la extinción de algunas especies, especialmente si la invasora no tiene depredadores naturales en el nuevo hábitat. En segundo lugar, en cuanto al impacto económico que tienen, hay muchas especies invasoras como lo son las plantas, animales o insectos, que al llegar a los lugares donde no habitaban antes causan grandes problemas, principalmente debido a que cuestan mucho dinero. En 2023, el estudio que realiza cada cuatro años la ONU, dió como resultado un gasto de unos 390.000 millones de euros al año en ellas, porque dañan la naturaleza y cambian los ecosistemas afectando a los animales y plantas de ellos. Y no solo afectan a lugares, sino también a humanos. Un ejemplo en el que se puede apreciar esto fue una vez en la que unos pastos fueron llevados a Hawái desde fuera, y ayudaron a que incendios forestales afectaran más y fueran mucho peores. Esto afecta mucho a comunidades que dependen directamente de la naturaleza, como los indígenas. Las especies invasoras son difíciles de controlar y los humanos somos los que mejor podemos ayudar, aportando dinero, por lo que el gasto en ellas y su control es muy grande.  En tercer lugar, con respecto a los efectos sociales que tienen estas especies, nos afectan directamente a nosotros. Más del 80% de los problemas que causan empeoran tanto nuestra calidad de vida como los recursos que vienen directamente de la naturaleza. Se puede observar cómo afectan en cosas como nuestra comida, el agua potable, la salud… Y como ha sido mencionado anteriormente, afectan a comunidades menos avanzadas como la indigena, que depende mucho de la naturaleza. Por ejemplo, el mosquito tigre puede transmitir enfermedades como pueden ser la chikungunya y la avispa asiática afecta a las abejas, dañando la producción de la miel (que al fin y al cabo, acaba siendo para los humanos). En adición, algo que se ha podido observar más recientemente son las causas relacionadas con la globalización. Esta ha acelerado el movimiento de personas, embarcaciones y mercancías, pudiendo facilitar la expansión de especies invasoras. A través de aguas de lastre, actividades en la agricultura e incrustaciones de barcos, muchas especies se trasladan accidentalmente a distintos ecosistemas. El turismo y los canales de tránsito internacionales también son vías clave para la introducción de los mismos en otros ecosistemas. Para continuar, en cuanto a estrategias de control y prevención, hay muchas que se aplican en la actualidad para evitar el peligro que estas especies provocan a la biodiversidad, como pueden ser la educación pública para prevenir su propagación, métodos de erradicación químicos, biológicos y mecánicos y políticas que incluyen legislaciones y algunas medidas de cuarentena en fronteras. Estas acciones que son adaptadas para diferentes casos, son esenciales para proteger los ecosistemas. Con respecto a ejemplos de éxito o fracaso en el control de especies invasoras, se han podido ver diversos resultados. Entre los éxitos destacan la eliminación de la almeja asiática en Teruel y la erradicación de la malvasía canela en varias partes de España. Sin embargo, ha habido casos que han sido un fracaso, como por ejemplo el plan anti-cotorras en Sevilla, que no logró reducir sus poblaciones, y la expansión imparable de pez león en el Mediterráneo. Estos últimos ejemplos evidencian la complejidad de este tipo de desafíos y demuestran que no se pueden eliminar estas especies de un día para otro. En conclusión, estos casos resaltan la necesidad de unas estrategias más efectivas y mejor adaptadas a cada especie para proteger los ecosistemas. En cuanto a la relación del cambio climático con las especies invasoras, forman una combinación peligrosa que amenaza la biodiversidad. El calentamiento global facilita la expansión de las especies y en algunos casos la provoca. Por lo

Os deseamos un feliz día del libro

«Desde los primeros siglos de la escritura, la norma era leer en voz alta, para uno mismo o para otros. Los libros no eran una canción que se cantaba con la mente, como ahora, sino una melodía que saltaba a los labios y sonaba en voz alta. El lector se convertía en el intérprete que le prestaba sus cuerdas vocales. Eran frecuentes las lecturas en público, y los relatos que gustaban iban de boca en boca. Salvo excepciones, los lectores antiguos no tenían la libertad de la que tú disfrutas para leer a tu gusto las ideas o las fantasías escritas en los textos, para pararte a pensar o a soñar despierto cuando quieras, para elegir y ocultar lo que eliges, para interrumpir o abandonar, para crear tus propios universos. Esta libertad individual, la tuya, es una conquista del pensamiento independiente frente al pensamiento tutelado. Eres un tipo muy especial de lector y desciendes de una genealogía de innovadores. Este diálogo silencioso entre tú y el escritor, libre y secreto, es una asombrosa invención.»   Texto: Irene Vallejo, El infinito en un junco. (Adaptado) Foto: Departamento de Lengua castellana y Literatura

Orgullosos de ser ignorantes

Soy un inculto, y posiblemente tú también lo seas. Todos hemos pasado alguna vez esa situación en la que nuestros compañeros hablan sobre una persona famosa o un hecho importante del que no tenemos ni la menor idea, y cuando preguntamos, nos dicen “¡¿Cómo puedes no saberlo?! Es cultura general”. La cultura general es un fenómeno curioso. Por definición, consiste en poseer conocimientos sobre los temas más variados posibles. Aquel que tiene cultura general, sabe un poco de todo, pero actualmente esto se ha distorsionado. Parece ser que la cultura general hoy en día es conocer únicamente y en profundidad los temas en tendencia. Es normal pensar que los temas que están de moda y que se reproducen en todas las noticias y redes sociales deberían ser conocidos por todos, porque si salen tanto, ¿será porque son importantes, cierto? Por supuesto que la caída del Real Zaragoza es extremadamente importante con más de cincuenta mil búsquedas en Google. Por razones obvias, sí que es necesario conocer sobre política, como las medidas contra los inmigrantes que está llevando a cabo Trump. Pero de ahí a que en tendencia también esté la forma de vestir de los famosos, se puede notar una inmensa diferencia en el valor que damos a estos temas. Siempre me he preguntado por qué todo el mundo debe estudiar historia en profundidad, mientras que la física se puede ignorar por completo. Muchas personas ignoran el hecho de que las salamandras son anfibios y necesitan humedad, o que los corales mueren por la acidez del océano, y eso no está mal visto. Ahora bien, si resulta que no sabes quién es Fernando VI el Prudente, estás en serios problemas y deberías revisar de nuevo la historia de España. En general el concepto de cultura general se ha distorsionado en favor de aquellas personas más famosas e influyentes. Distorsión que aumenta con las redes sociales. Antes, la única forma de enterarse de las cosas era comprando el periódico, y si no se leía, no había ningún problema. Actualmente, parece que ya no solo nos recomiendan, sino que nos exigen pasar un mínimo de horas inmersos en las redes sociales para así adquirir una cultura general decente. Constantemente dicen que las redes sociales son malas y que es mejor minimizarlas, pero si no conoces a tal o cual influencer, eres un ignorante. Un claro ejemplo de hipocresía que nadie está dispuesto a admitir. Si conocer lo básico de numerosos temas, a pesar de no tener redes sociales ni enterarse de las noticias, es un problema, yo mismo soy un inculto. Pero según lo dicho, todos aquellos que dicen que el ser humano no es un animal, que el cambio climático no existe, que todo lo que lleva cloro no es comestible, o que la vacuna del coronavirus te inyecta microchips, son unos incultos más problemáticos que yo, porque no lo admiten y todos lo aceptan. Incluso muchos están orgullosos de ser ignorantes. Diego Simón Navarro – 1ºBTO

The Mafia of Unpaid Work

Nowadays, it is thought that most school leavers are unemployed due to their lack of work experience and the development of new technologies that could replace them. Do you think they should be forced to do unpaid work if no paid jobs are available?  At first sight, forcing leavers to do unpaid work if no paid jobs are available could give young people the opportunity to gain valuable work experience in a wide variety of sectors, even the ones they are not interested in. Furthermore, it could be a great chance for trainees to discover their passion and step out of their comfort zone. Additionally, it would benefit society if more young people worked for the local community while they are out of work. Likewise, it would help them to gain a sense of purpose and belonging, as they could meet a lot of people while they are contributing to the community. Such a scheme would build confidence in young people who otherwise be idle.  Nonetheless, as leavers don’t have a permanent job and need to make a living, companies might exploit them as a cheap source of labour. A survey conducted by the International University shows that more than 42% of company directors engage in exploitative practices, cutting costs on salaries by using unpaid workers. As far as I am concerned, if a company requires workers, they should be prepared to pay for someone’s labour, as they also need money to cover their own expenses.  Should we expect college or school leavers to do unpaid work if no paid jobs are available or should we consider this a form of exploitation? I would suggest that these jobs should be a chance for school leavers to gain valuable work experience voluntarily without being taken advantage of.  Marina Chamorro – 1ºBTO

Una historia de la calle del Pez

Alrededor de quinientas mil personas se mueven por la calle del Pez, y todo esto sin pararse a pensar qué historia oculta hay, qué significado tiene su nombre… Si nos ponemos a atar cabos, nos podemos dar cuenta de que los nombres de estos pasos por los cuales andamos habitualmente, se deben a sus leyendas o historias que cinco personas de las quinientas mil que pasan, conocen. Lo primero de todo, su localización. La calle del Pez es un estrecho paso situado en el barrio de Universidad. En esta calle hay dos tramos, uno de ellos es el tramo de la calle del Pez, que desciende desde la Corredera Baja de San Pablo hasta el cruce con la calle de las Pozas y el otro recibe el nombre de la calle de la Fuente del Cura, que parte desde el cruce mencionado antes, hasta el ensanchamiento de la calle de San Bernardo. Su numeración comienza en el número uno y finaliza en el cuarenta y cuatro.  Puesto que tiene una leyenda, hay que remontarse al S.XVII, cuando Juan Coronel compró una finca con una fuente en la que anteriormente habían sucedido terribles desgracias. Construyó una casa en el terreno. Su hija Blanca jugaba con los peces de la fuente, pero por culpa de las obras, esta se fue contaminando y con el paso del tiempo, los peces se morían. Cuando solo quedaba uno, Blanca lo cogió con el objetivo de cuidarlo hasta que la fuente volviera a estar en perfectas condiciones. El pez murió a los pocos días de cogerlo y esto a Blanca la entristeció. Su padre mandó construir en honor al pez un grabado de piedra con su forma que ponía ‘’Casa del pez’’, que se encuentra en el chaflán del número veinte de la calle. Hoy en día, se encuentran en esa misma calle el pez y bares que reciben el nombre de la frase tallada en el pez de piedra por la leyenda. Además, en el número 12, hay un cine castizo construido en  1948 llamado ‘’El cine Pez’’. En 1960, se convirtió en el Teatro Alfil, quitando importancia a la leyenda de esa calle que pocas personas conocen. Las calles son como libros, repletas de historias preparadas para descubrir. Si nos paramos a pensar, hay monumentos muy famosos de los cuales conocemos su historia y que mucha gente se interesa por. ¿Por qué con las calles no puede pasar lo mismo? ¿Acaso importan menos? A pesar de todas esas preguntas hay una muy importante: ¿Qué historias ocultan las calles de las que vives rodeado? Pues seguro que unas muy interesantes de las que poca gente se ha percatado. Alejandra Vicente – 2º ESO