El Balonazo #15. Entrevista a Jorge Niño. Profesor de tiro con arco.

Ignacio Petrirena. 2º ESO
Protagonistas #39. Entrevista a Tania Zapata. Orquesta Panorama

Ignacio Petrinera. 2ºESO
Infografía. Kigumi. Carpintería japonesa.

Pablo Álvarez Blanco – 4º ESO
Dinero, poderoso caballero

Estados Unidos, otrora, por definición, la tierra de la libertad y las oportunidades. Algo que, hasta hace poco, era relativamente común de escuchar. A día de hoy, año 2025, esa afirmación es más bien un fósil, más propio de tiempos pretéritos. Como de costumbre, la política refleja a la sociedad y viceversa. Es característico de Estados Unidos el tener 2 partidos políticos en alternancia del poder. Por un lado, existen los demócratas (escorados hacia la izquierda, progresistas) encarnando a la perfección la cultura de la cero tolerancia. Esta, en cierta medida, no es sino muy beneficiosa, pero llevada al extremo, se convierte en coartar las libertades fundamentales, entre ellas la de expresión. Por la otra parte, los republicanos (inclinados a la diestra, neoliberales y/o conservadores) son el opuesto a los anteriores. En pos de la libertad (entre ellas la de expresión), todo vale, no existe límite alguno, deferencia cualquiera. En medio de toda la tormenta política, ideológica, cultural que Estados Unidos sufre, un nombre resuena: Jimmy Kimmel. Kimmel es el presentador del show Jimmy Kimmel Live! desde hace 22 años. Lleva toda su vida siendo actor, comediante, presentador… una figura más que acostumbrada a estar expuesto a la luz de los focos. Pero en esta ocasión, el foco que se propuso iluminarle no fue otro que el de la política. Y es que Jimmy, en su show (el mismo que lleva presentando más de 2 décadas) hizo una serie de comentarios acerca del asesinado Charlie Kirk que resultaron sumamente desafortunados. Y es aquí donde reside el punto a tratar. Aquellos que loaban la libertad de expresión de forma incluso exagerada (los republicanos) han sido los mismos que, furibundos, han entrado en tromba a por Jimmy Kimmel por lo que este dijo acerca de la muerte de Kirk. Como poco, irónico. Hipocresía, curiosa palabra, y aplicable en estas circunstancias a ambas partes: A unos por contrariar lo que pregonaban, olvidando todo respeto, si eso puede traducirse en rédito de diversa índole. A otros, por hacer lo propio, acostumbrados a carecer de toda cortesía pero ofenderse a la mínima ante la ausencia de la misma. Todo habría quedado en agua de borrajas si no hubiese sido porque Kimmel fue retirado de su propio programa, por la dirección de Disney, propietaria de la cadena ABC (Cadena que emite el programa de Kimmel). A día de hoy todo está ya subsanado, pero no hay que olvidar que Kimmel ha escapado de garra de la censura, solo porque a Disney le salió carísimo el retirarle del programa. Y es que muchos estadounidenses se tomaron realmente mal la censura ejercida por la cadena ABC y por la administración Trump. Así, comenzaron a llover las cancelaciones de suscripciones, ocasionando a Disney pérdidas millonarias. Unos dólares han sido capaces de traspasar la política y la censura, y devolver a Kimmel al programa. En conclusión, y lo único que sacamos en claro de todo esto, es que hoy por hoy lo único garante de nuestras libertades es aquello que llevamos en la cartera: el dinero. Dinero, poderoso caballero, decía Quevedo. Cuanta razón. Mario Maldonado Jaramillo- 1ºBachillerato
El Balonazo #15. Entrevista a Pablo Merino jugador del CD Móstoles URJC

Ignacio Petrinera, Alejandro Barnero y Álvaro López. 4º ESO y 2º ESO.
Por la atención psicológica en Carabanchel

En estos últimos años, cada vez se habla más de la salud mental y también sobre algo que siempre ha sido importante: la psicología. No basta con campañas o palabras bonitas, hacen falta recursos reales y sobre todo, accesibles para todos los ciudadanos. Por eso, me gustaría proponer una medida necesaria: abrir más centros de atención psicológica en Carabanchel. En mi opinión, esta es una de las grandes necesidades del barrio. Quienes vivimos aquí, nos habremos dado cuenta de que los locales de psicología y los recursos públicos en salud mental son escasos, y de los pocos que hay, la mayoría están saturados o demasiado lejos de este barrio en concreto. Muchas personas, tanto jóvenes como mayores, necesitan ayuda, pero se encuentran con listas de espera interminables a precios que no pueden pagar. ¿No debería ser un derecho tener cerca un sitio donde recibir apoyo psicológico, igual que un centro de salud? Además, creo que esta medida no solo ayudaría a quienes necesitan atención, si no a los propios profesionales de la psicología, ya que generaría empleo estable. Abrir nuevos centros permitiría contratar a más psicólogos, que en muchos casos han terminado su formación y no encuentran oportunidades de trabajo. También hay que tener en cuenta que una buena salud mental mejora la convivencia en los barrios, reduce conflictos, ayuda al rendimiento escolar y al bienestar de la familia. A veces se nos olvida lo importante que es la prevención. En este sentido, abrir más centros no sería un gasto, sino una inversión que provocaría todos estos beneficios. En conclusión, me gustaría que el Ayuntamiento de Madrid se diera cuenta de lo importante que es la psicología. Porque cuidar la salud mental de los vecinos es también cuidar del barrio, de su futuro y de la calidad de vida de todos sus ciudadanos. Inés Fresno – 2ºESO
¿Los influencers son buenos modelos a seguir?

En la actualidad, los influencers ocupan un lugar importante en la vida de muchas personas, pero sobre todo en la de los jóvenes. A través de las redes sociales, estas personas transmiten valores, recomendaciones y aspiraciones. Sin embargo, muchos jóvenes se preguntan; ¿hasta qué punto son personas dignas de admiración? Desde mi punto de vista, aunque algunos influencers puedan ejercer una influencia positiva, muchos de ellos no son buenos ejemplos a seguir para las nuevas generaciones. Es importante pensar bien en cómo afectan los influencers a la forma en la que los jóvenes se ven a sí mismos, se comportan o como se sienten. Algunos de ellos solo muestran vidas que se enfocan en solo comprar cosas, ser siempre perfectos, y sobre todo en destacar a toda costa. Esto lleva a que algunos jóvenes piensen que solo eso es importante en sus vidas, cuando en realidad hay muchos otros valores más importantes. Es verdad que en las últimas décadas, gracias a las redes sociales, mucha gente puede decir lo que piensa y dar su opinión. Eso está bien, pero también puede hacer que olvidemos las cosas que de verdad importan. Muchas veces la opinión sincera de los demás en los comentarios de un vídeo, pueden ayudar a ese creador de contenido a mejorar. No obstante, lo que sucede de verdad en la mayoría de casos es que las faltas de respeto superan a los cumplidos que pocas veces aparecen en un video. Por otro lado, algunos modelos de internet usan su fama para hablar de salud mental, que todos seamos diferentes y nos respetemos, o que enseñen a ayudar a los demás, lo cual puede promover actitudes responsables. Estos influencers, sí que pueden ser imitados, ya que nos animan a ser buenas personas y a preocuparnos por los demás. No obstante, no se puede generalizar. La verdad es que muchos otros influencers prefieren mostrar una vida idealizada, llena de lujo y mostrando una sola apariencia, lo que en muchos casos genera rabia, envidia, comparación e incluso en ciertos casos violencia emocional. ¿De verdad esto es lo que queremos que los jóvenes tomen como ejemplo? Sinceramente, creo que eso no es cierto. En conclusión, aunque haya influencers que aporten valores educativos y sociales, todos los jóvenes debemos de reflexionar sobre qué tipos de personas merecen realmente ser elegidas como buen ejemplo a seguir y qué valores debemos obtener para convertirnos en una mejor generación. Porque, si no lo hacemos, corremos el riesgo de aceptar sin filtro modelos superficiales. Carla Huerta Ovejero – 4º ESO
El pueblo salva al pueblo

El 29 de octubre de 2024 la provincia de Valencia se veía sacudida por la tragedia como nunca. 224, esos fueron los muertos que dejaba la fatídica DANA. Y aquí estamos, a finales de 2025, casi un año después, sin haber depurado responsabilidades, sin haber atajado el quid del problema. España sigue con una herida abierta. Empecemos por las responsabilidades. Estas incluyen a los gobiernos tanto regional, como nacional. A la escasa, más bien nula, cooperación entre los políticos de unos y otros partidos, que vieron en la catástrofe una manera de obtener rédito político. Y mientras el pueblo a “verlas venir”. Recordemos frases infames. Estaba comiendo, Carlos Mazón. Si quieren ayuda que la pidan, Pedro Sanchez. Ambos son políticos de altísimo nivel que han demostrado una escasa catadura moral. Una auténtica vergüenza. Tardar en declarar el nivel de emergencia, en enviar al ejército a ayudar a los afectados, movilizar medios de toda índole, en avisar a la población. Cuando cesaron las lluvias, bajo el agua, y pasó todo peligro, fue entonces cuando aquellas figuras que debían, en el más alto de los imperativos haber sido garantes de seguridad, hicieron su aparición. Pero el pueblo, aún embarrado, no olvida tan fácilmente, y estas visitas no fueron precisamente bien recibidas, ni de unos ni de otros. Llegó así el momento de liberar fondos para paliar el bolsillo de los afectados, de darles algo con lo que volver a empezar, a reconstruir su vida y la de los suyos. Pero quien esperaba que estos fondos se enviarán con cuentagotas. Curiosas, como poco, las prioridades de nuestros gobernantes. Aunque tampoco habría que extrañarse, dado que los afectados del volcán de la Palma siguen esperando esos millones tantas veces prometidos por unos y por otros, y siguen viviendo en contenedores. Desde el 2021. En fin. Volviendo al tema que nos ocupa, más allá de las meteduras de pata, de la extrema lentitud en la llegada de ayudas, y la inexistente cooperación entre administraciones, están los hechos. Es un hecho que la ciudad de Valencia y aledaños llevan sufriendo el mal que representan las avenidas y las inundaciones desde que se tienen registros. Es un hecho que la naturaleza está mucho antes de que llegásemos nosotros, los seres humanos. Es un hecho que todo esto se comprendió hace mucho, y por ello en Valencia, tras la inundación del 57, se desvió el cauce del Turia fuera de la ciudad, se represaron ríos, se embalsó la cuenca aguas arriba, encauzaron torrentes… un plan hidrológico diseñado específicamente para salvaguardar Valencia de las furibundas aguas que todo se llevan. Y vaya si funcionó bien ese plan, que la capital se salvó de la DANA. Ahora bien señores políticos, dejen de echar pestes de unos y otros, y atajen el problema. Barrancos, torrentes, y cauces de similar condición (que en lluvias torrenciales pueden llegar a tener el mismo caudal que el Ebro) pueden y deben ser encauzados, desviados, controlados y mantenidos todo el año. Las casas no deben levantarse más allí donde el agua se las pueda llevar. Y sobre todo, nunca, pero nunca se debe volver a abandonar de semejante forma a las personas, ni antes, ni durante, ni tras un aciago suceso. El pueblo salva al pueblo. Más vale que no se convierta en norma. Mario Maldonado Jaramillo
Cultivemos la paz en todo el mundo

Rodrigo Segovia Díaz de 4º ESO
Protagonistas #38. Entrevista a Mario Gutiérrez. Director del documental «Proyecto Pintuyacu. Los hijos del rio»

Paula Moro. 2º Bachillerato.
