Caja de cambios #1

Rodrigo Álvarez y Mateo Lara. 3º ESO
Viñetas para el Día del libro

Con motivo del Día del Libro, nuestros alumnos de secundaria realizaron algunas viñetas sobre los libros de lectura que trabajamos en clase. Aquí tenéis algunas. ¡Disfrutadlas! Autores: Daniela Torres, Martín Escribano, Bruno Moya, Alejandra Jiménez, Lucía Pajares, María Leñero, Pablo Roldán, Carla Huerta y Elena Maldonado.
Protagonistas #34.Entrevista a Ángeles Schjaer. Open Arms

Silvia Alba González. 1º Bachillerato
Invasores silenciosos: la amenaza que transforma nuestros ecosistemas

Las especies invasoras son aquellas que llegan a un hábitat distinto al suyo, ya sea de forma accidental o intencional. Aunque a primera vista esto pueda parecer ofensivo, la realidad es que representa un serio peligro para las especies nativas de esos ecosistemas. El problema principal radica en que las especies invasoras alteran las cadenas alimenticias y ocupan los espacios vitales de las especies originarias, lo que puede desequilibrar demasiado el entorno. En los últimos años, España ha visto la llegada de varias especies invasoras de animales como la tortuga de Florida, la rana toro, la cotorra gris y la de Kramer, el mosquito tigre, el mapache, el visón americano, el cangrejo rojo, el siluro y la avispa asiática. Aunque pueda parecer inofensivo, estas especies alteran las cadenas alimenticias y ocupan los hábitats de las especies nativas, poniendo en peligro el equilibrio de los ecosistemas. La llegada de estas especies tiene causas variadas. Aunque algunas llegan por fenómenos naturales, se estima que el 90% lo hacen por acciones humanas, ya sea de forma intencionada o accidental. Algunos motivos naturales por los que estas especies se desplazan incluyen cambios en el clima de sus hábitats, que las obligan a migrar hacia otras zonas en busca de mejores condiciones y, en el caso de las especies marinas, fenómenos como corrientes oceánicas o tormentas pueden alterar su entorno y provocar que deban desplazarse a nuevas áreas para sobrevivir. Entre los motivos relacionados con la actividad humana se encuentran la liberación de mascotas, que permite a estas especies establecerse en nuevos lugares y el transporte y el comercio internacional, donde los animales pueden viajar accidentalmente en lugares como bodegas de aviones o contenedores de mercancías. Un ejemplo de este motivo ocurrió cuando un barco que transportaba madera desde Japón a Estados Unidos trajo insectos que, al no tener depredadores en su nuevo hábitat, desestabilizaron el ecosistema estadounidense. Los daños que estas especies causan son muchos, pero hay varios que se pueden destacar. Para comenzar, en cuanto al daño al ecosistema, las especies invasoras compiten constantemente con las especies locales por recursos y alimentos, lo que en ocasiones puede llevar a la desaparición de las especies nativas. En el caso de la depredación, algunas especies invasoras cazan a las locales, alterando el equilibrio del ecosistema e incluso provocando la extinción de algunas especies, especialmente si la invasora no tiene depredadores naturales en el nuevo hábitat. En segundo lugar, en cuanto al impacto económico que tienen, hay muchas especies invasoras como lo son las plantas, animales o insectos, que al llegar a los lugares donde no habitaban antes causan grandes problemas, principalmente debido a que cuestan mucho dinero. En 2023, el estudio que realiza cada cuatro años la ONU, dió como resultado un gasto de unos 390.000 millones de euros al año en ellas, porque dañan la naturaleza y cambian los ecosistemas afectando a los animales y plantas de ellos. Y no solo afectan a lugares, sino también a humanos. Un ejemplo en el que se puede apreciar esto fue una vez en la que unos pastos fueron llevados a Hawái desde fuera, y ayudaron a que incendios forestales afectaran más y fueran mucho peores. Esto afecta mucho a comunidades que dependen directamente de la naturaleza, como los indígenas. Las especies invasoras son difíciles de controlar y los humanos somos los que mejor podemos ayudar, aportando dinero, por lo que el gasto en ellas y su control es muy grande. En tercer lugar, con respecto a los efectos sociales que tienen estas especies, nos afectan directamente a nosotros. Más del 80% de los problemas que causan empeoran tanto nuestra calidad de vida como los recursos que vienen directamente de la naturaleza. Se puede observar cómo afectan en cosas como nuestra comida, el agua potable, la salud… Y como ha sido mencionado anteriormente, afectan a comunidades menos avanzadas como la indigena, que depende mucho de la naturaleza. Por ejemplo, el mosquito tigre puede transmitir enfermedades como pueden ser la chikungunya y la avispa asiática afecta a las abejas, dañando la producción de la miel (que al fin y al cabo, acaba siendo para los humanos). En adición, algo que se ha podido observar más recientemente son las causas relacionadas con la globalización. Esta ha acelerado el movimiento de personas, embarcaciones y mercancías, pudiendo facilitar la expansión de especies invasoras. A través de aguas de lastre, actividades en la agricultura e incrustaciones de barcos, muchas especies se trasladan accidentalmente a distintos ecosistemas. El turismo y los canales de tránsito internacionales también son vías clave para la introducción de los mismos en otros ecosistemas. Para continuar, en cuanto a estrategias de control y prevención, hay muchas que se aplican en la actualidad para evitar el peligro que estas especies provocan a la biodiversidad, como pueden ser la educación pública para prevenir su propagación, métodos de erradicación químicos, biológicos y mecánicos y políticas que incluyen legislaciones y algunas medidas de cuarentena en fronteras. Estas acciones que son adaptadas para diferentes casos, son esenciales para proteger los ecosistemas. Con respecto a ejemplos de éxito o fracaso en el control de especies invasoras, se han podido ver diversos resultados. Entre los éxitos destacan la eliminación de la almeja asiática en Teruel y la erradicación de la malvasía canela en varias partes de España. Sin embargo, ha habido casos que han sido un fracaso, como por ejemplo el plan anti-cotorras en Sevilla, que no logró reducir sus poblaciones, y la expansión imparable de pez león en el Mediterráneo. Estos últimos ejemplos evidencian la complejidad de este tipo de desafíos y demuestran que no se pueden eliminar estas especies de un día para otro. En conclusión, estos casos resaltan la necesidad de unas estrategias más efectivas y mejor adaptadas a cada especie para proteger los ecosistemas. En cuanto a la relación del cambio climático con las especies invasoras, forman una combinación peligrosa que amenaza la biodiversidad. El calentamiento global facilita la expansión de las especies y en algunos casos la provoca. Por lo
Viñeta #2. ¿Nuevos tiempos?

Cristina Romero – 4º ESO
LA REGADERA #4

Alumnos oratoria de Secundaria
Cuando los muertos son un arma

El 1 de marzo del año 2020 llegaba a España, procedente de China, el hoy bien conocido Covid-19. Se iniciaba entonces en nuestro país una pandemia que finalizaría el 5 de julio de 2023. Fueron más de 3 años, más de 120.000 muertos. 4 años después del inicio, el 13 de noviembre del pasado año, se estrenaba desde RTVE el documental 7291. Dicho número hace referencia a los muertos durante la pandemia en las residencias de mayores en la comunidad de Madrid, debido a los llamados protocolos de la vergüenza. Los antes citados protocolos son referidos a que, durante el transcurso de la pandemia, la Comunidad de Madrid complicó la derivación de ancianos desde las residencias a los hospitales. Analicemos ahora el porqué. El dónde está la necesidad de plagar este artículo de números, cifras y datos variados. Por qué. La respuesta radica en que, a día de hoy sigue sin conocerse el número exacto de fallecidos. De acuerdo con los datos proporcionados por el INE hubo 4.143 fallecidos. Si se le pregunta al ministerio de Asuntos Sociales, la cifra se eleva a algo más de 6.900. Ahora bien, el ya mencionado documental afirma que fueron 7.291 ancianos los que perecieron. No vamos a entrar a valorar quien tiene o no razón, si el gobierno central, diversas organizaciones o el gobierno de la comunidad de Madrid. El problema radica en que, la cifra 7.291, está sacada de un libro de Manuel Rico, periodista de Infolibre. El fallo está en que es ese mismo periódico, Infolibre, quien le ha dado publicidad al libro, quien ha popularizado el término protocolos de la vergüenza. Que todo el asunto haya desembocado en un documental de RTVE (televisión pública). Que lo ocurrido en la pandemia se haya convertido en la punta de lanza del PSOE-M y de Más Madrid para conseguir el gobierno de la capital de España. Todo vale con tal de obtener rédito político, con tal de alcanzar el ansiado sillón. Si de verdad se quisiera esclarecer el asunto, tanto el gobierno central como el regional habrían abierto sendas investigaciones, y, sin embargo, las que hubo en su día se archivaron no habiendo llegado a nada. Sea como fuere, nuestros «amados» políticos nos han demostrado una vez más que no están a la altura de las circunstancias. Decepción. Palabra más idónea para esta situación. Unos, por no saber más que protestar, y utilizar a nuestros mayores fallecidos como arma. Deplorable. Y otros, por negarlo todo, pero a día de hoy seguir sin esclarecer nada. Tengan un mínimo de respeto por los ancianos, por aquellos familiares de provecta edad que nos dejaron por el Covid. Respeto. Quizás deberíamos empezar por esto. Mario Maldonado Jaramillo – 4º ESO
El Balonazo #13. Entrevista a Julio Rivas y Pablo Rosillo

Álvaro López e Ignacio Petrirena. 3º ESO y 1ºESO.
Os deseamos un feliz día del libro

«Desde los primeros siglos de la escritura, la norma era leer en voz alta, para uno mismo o para otros. Los libros no eran una canción que se cantaba con la mente, como ahora, sino una melodía que saltaba a los labios y sonaba en voz alta. El lector se convertía en el intérprete que le prestaba sus cuerdas vocales. Eran frecuentes las lecturas en público, y los relatos que gustaban iban de boca en boca. Salvo excepciones, los lectores antiguos no tenían la libertad de la que tú disfrutas para leer a tu gusto las ideas o las fantasías escritas en los textos, para pararte a pensar o a soñar despierto cuando quieras, para elegir y ocultar lo que eliges, para interrumpir o abandonar, para crear tus propios universos. Esta libertad individual, la tuya, es una conquista del pensamiento independiente frente al pensamiento tutelado. Eres un tipo muy especial de lector y desciendes de una genealogía de innovadores. Este diálogo silencioso entre tú y el escritor, libre y secreto, es una asombrosa invención.» Texto: Irene Vallejo, El infinito en un junco. (Adaptado) Foto: Departamento de Lengua castellana y Literatura
Cisjordania

Qué tienen que ver el refranero español (en concreto la frase Poco a poco se anda lejos), Cisjordania, Israel, y Hamdan Ballal, director premiado con un Oscar. Pongámonos pues, primero, en situación: Cisjordania, junto con la Franja de Gaza, es un territorio perteneciente al Estado de Palestina. Región delimitada por el río Jordán, el mar Muerto, y Línea Verde (la frontera con Israel). Es aquí, en esa frontera donde surge el conflicto, y es que Cisjordania está considerado (desde las Naciones Unidas) como ocupado por Israel. Ahora bien, ¿qué tiene que ver esto con la frase «Poco a poco se anda lejos»? Pues está estrechamente relacionado con Israel. El Estado judío ha ido anexionandose el territorio palestino. Colonos semitas compran tierras fronterizas, cerca de la frontera. Una vez consolidada la colonia, las fuerzas de Seguridad Israelíes, escudándose en la seguridad de sus ciudadanos, toman el control militar de la zona, mediante el envío e instalación de tropas. Es así como, poco a poco, el Estado Hebreo ha avanzado mucho en territorio cisjordano desde el establecimiento de la línea Verde (frontera). Y llegamos ahora nuestro último cabo suelto, Hamdan Ballal. Él, palestino de nacimiento, fue uno de los 3 co-directores del documental No Other Land, el cual les proporcionó a los 3 sendos premios Oscar. Dicho documental molestó a sobremanera a Israel, pues retrata a la perfección lo que podríamos, sin miedo alguno, tildar de invasión descarada. En especial, por el hecho de que el control militar efectivo ejercido por el Estado Semita se basa en la seguridad de sus ciudadanos. En otras palabras, significa emplear a tus propios habitantes a modo de escudo humano, como motivo para «justificar» una invasión. Al más puro estilo nazi, (con ese método invadio Hitler los sudetes en Checoslovaquia). Como poco, irónico. Es verdad que el pueblo judio sufrió como el que más durante la Segunda Guerra Mundial. Es legítimo que todo pueblo quiera un territorio al que llamar país, al que denominar como Estado. También es cierto que un Estado, como es el Estado judío, tiene el derecho y el deber de defender a sus ciudadanos. Lo que en definitiva no es correcto es tomar un territorio perteneciente a otro país empleando la fuerza, no es ético expulsar a los palestinos de sus hogares, y mucho menos es ético, moral o humano arrestar (ilegalmente) a cierto director de cine, torturarlo, darle un trato vejatorio, todo porque dicho director era un palestino que dirigió el documental que tanto disgusta a Israel. Oriente Proximo es ya de por sí solo un avispero, una bomba a punto de estallar. Resulta pues innecesario que un país agite dicho avispero. Israel quiere paz, está bien, pero quizás los hebreos deberían empezar por tratar con el mismo respeto y derechos a todos los pueblos de su entorno. Solo en una base de respeto mutuo puede cimentarse un paz sólida y duradera. En resumen quid pro quo. Lo mismo para todos. Mario Maldonado Jaramillo – 4º ESO
