Patio de lluvia #2. Juan Francisco Villar

Marina Gallego. 2ºBachillerato
El secreto del bosque

Era una soleada mañana de verano cuando un grupo de amigos llamados Martina, Álvaro, Carla y Marcos estaban deseando que llegase la tarde ya que habían quedado para irse a explorar un bosque que había cerca de su pueblo al que nunca habían ido. A medida que pasaban las horas y ya iba llegando el momento de dirigirse al parque, donde habían quedado todos ellos iban preparando una mochila con elementos básicos como: agua, comida, linternas, juegos,… Cuando ya estaban todos en el parque preparados, decidieron partir hacia el bosque. Tras media hora caminando todos estaban muy cansados pero lo bueno es que también estaban muy emocionados por llegar ya y empezar a explorar. Pero antes de adentrarse al bosque, Marcos les preguntó a sus amigos a qué hora tenían que estar en casa. Y es que si llegaban tarde, sus padres les iban a regañar. Todos respondieron que tenían que estar a las 21:00 de la noche, pero lo que pasaba es que habían llegado a las 19:30 y así no les iba a dar tiempo a llegar. Luego Martina exclamó enfadada que tenían que ir ya a casa porque si no sus padres la iban a regañar. Pero todos con un aire de calma le contestaron a ella que se relajara ya que les iba a dar tiempo de sobra. Luego ella un poco angustiada aceptó pero todavía no estaba de acuerdo. Después, de camino por el bosque de repente todos vieron una casa muy curiosa, era una cabaña de madera muy pequeña, entonces decidieron entrar y empezar a explorar. Dentro de ella, había lo típico de cualquier cabaña normal, la única diferencia es que la ropa que había en el cuarto era muy pequeña y contenía una “L” bordada en todos los lados de las prendas y los muebles estaban llenos de juguetes. Luego todos exclamaron que la cabaña era de una niña ya que todas las cosas eran pequeñas… Ya eran las 20:30 y ya habían decidido volver hacia el pueblo, lo que pasaba es que iban hablando y no se estaban dando cuenta de que en vez de ir saliendo del bosque se estaban adentrando más y yendo por el camino equivocado… Fue ahí cuando llegaron cerca de un río y se dieron cuenta que así no iban a llegar pronto a su casa. Así que de pronto Martina vio una flecha en la tierra con la inicial de la “L” y entonces les exclamó que a lo mejor esas señales les llevarían al pueblo. A todos les gustó esa idea, así que decidieron ir corriendo por todo el bosque siguiendo las señales que había tanto en los árboles como en la tierra. Finalmente, todos estaban agotados ya que habían estado un largo tiempo corriendo pero todos tenían la esperanza en que les faltase poco aunque fuesen las 20:54. Hasta que por fin…Todos se sorprendieron y gritaron al volver a ver el parque de su pueblo. En ese momento a Carla le encajó todo. Ya que la letra “L” coincide tanto en la ropa que había en la cabaña como la que había en la tierra tallada, en ese momento todos supusieron que quien había hecho eso era una niña que vivía en el pueblo y lo mismo esa cabaña era su zona de descanso donde para volver al pueblo utilizaba siempre las señales que ella había hecho. Aunque no lo supiesen verdaderamente, lo que sí sabían es que esa niña les acababa de salvar la vida. Para terminar, todos los amigos con una voz muy fatigada, ya que estaban agotados, se despidieron y todos volvieron a su casa con una alegría y euforia. Además de aprender que en todas las situaciones, tanto como si son malas como si son buenas, siempre va a ver alguna solución. Sara Hernández Alonso – 1º ESO
Protagonistas #26. Isabel Guerrero. Productora delegada de Movistar.

Paula Moro. 1º Bachillerato
Bienvenidos a mi cluedo

Me levanté a las 7:30 de la mañana pensando en lo que había pasado. Alguien había sido asesinado y nadie quería hablar, excepto yo. Todo el mundo tenía miedo, pero yo quería que el mundo supiera la verdad. Aunque no sabía cómo iba a poder, porque aquí siempre había ruido y era difícil pensar. Unas horas después empecé a investigar, así que lo primero que hice fue ir a ver cómo estaba la víctima. Resultó ser que todavía no se sabía el motivo de la muerte, simplemente estaba ahí, tirada en el centro del suelo. Llevaba puesta una camiseta azul, unos pantalones marrones y una gorra roja. Aunque había algo más: -Lo hemos identificado, se llamaba Mateo- me dijo el policía. Lo que me pareció raro fue que estaba solo, y eso me hizo pensar en mi primer sospechoso. Después fui a comer a casa y cuando terminé me dirigí a hablar con la hermana de Mateo, Carla. Nos saludamos y le pregunté si últimamente había notado algo raro en Mateo. Me dijo que sí, que los últimos días había estado muy preocupado hablando por el móvil, y que eso era todo. También me dijo que me tenía que contar algo que tenía en la punta de la lengua, pero no se acordaba. Le di las gracias y nos despedimos. No sé por qué a veces me costaba hablar, pero no me importaba. También me dio la sensación de que no me quería contar todo, pero lo entendí porque suponía que estaría afectada. Pero lo que sí que me preocupó fue que tenía algunas arañas como mascota y le faltaba solo una, eso me hizo pensar en un posible motivo de la muerte. Salí de allí muy tarde, así que descansé lo que me quedaba de día en mi casa. Al día siguiente por la tarde, ya que estaba muy cansado, fui a hablar con el mejor amigo de Mateo, Luis. Al principio me cerró la puerta sin siquiera preguntarme quién era o qué quería, lo que me pareció un poco extraño y así pensar en otro posible asesino. Luego conseguí que me abriese e incluso me dejó pasar. Fue una conversación un tanto corta, pero ya me lo suponía: -Buenas tardes- nos dijimos. -Eres el mejor amigo de Mateo, ¿verdad?- le pregunté. -¡Así es!- exclamó Luis. -¿Conoces algún hecho relevante que pueda ayudarme en mi investigación sobre el asesinato?- fue lo siguiente que le pregunté. -La información más relevante que conozco es que había estado hablando mucho con una chica por el móvil que se llama Claudia, pero eso ya te lo dijo Carla, aunque creo que no te dijo con quién.- me dijo. -Muchas gracias- le dije yo. -Hasta otro día- nos despedimos. A continuación fui a ver a Claudia; Luis me dijo que vivía dos casas abajo. Nos saludamos, y le pregunté si era verdad que había estado hablando con él. Me dijo que sí, que había sido porque alguien le había robado un cuchillo y ella estaba convencida de que fue Mateo. Le di las gracias y eso fue lo único que hablamos. Lo que me contó del cuchillo podría ser otra arma, pero si le hubieran asesinado con uno se habría notado. También podría haber sido para despistar. Me fui a mi casa a dormir, pero no pude porque cada cierto tiempo volvían esos ruidos tan molestos que no me dejaban descansar. Toda la noche imaginándome cosas que en realidad no me había contado nadie. Los ruidos seguían, me parecía que había gente hablando y discutiendo aunque parecía que no querían que nadie se enterase. Después conseguí dormir un rato. La mañana siguiente me despertaron unos señores que me sonaban de algo, pero no sabía muy bien de qué. Lo siguiente que me dijeron me costó creerlo: -Sabemos que últimamente estás muy raro, y no sabemos si te pasa algo- me dijeron. -¿Pero dónde estoy?- pregunté yo. -Estás en el centro psiquiátrico de Canadá- me respondieron. No volví a decir nada más, no me salían las palabras. Me dijeron que parecía que estaba investigando un asesinato, pero que en realidad había sido yo. Que yo robé una araña, que yo había escondido un cuchillo. Lo peor es que no me acordaba de nada, pero creo que por eso mismo estaba metido en un sitio de esos en los que nadie quería estar. No era exactamente así como quería que la gente se enterase, pero ya estaba hecho, ya se sabía la verdad. Julia Moya Turrión – 1ºESO
Akelarre #5. Charlamos sobre el futuro.

Mario Maldonado, Mencía Pascual, Mauro García y Amelia García
Protagonistas #25. Entrevista editorial Libros de las Malas Compañias

Paula Moro. 1º Bachillerato
Podcast. Redes sociales

Paula Martínez, Eva Colorado, Sofía Soler. 1º Bach
¿Evolución?

La manera más sencilla de expresar lo que es la evolución es empleando la palabra “cambio”. Si algo ha estado en constante cambio en España ha sido la educación: en los últimos 40 años se han implantado ocho leyes educativas. La última de ellas, la LOMLOE, fue aprobada el 19 de noviembre de 2020 y entró en vigor el 19 de enero de 2021. Se basa en la evaluación por competencias y sus medidas, entre las cuales se encuentra la limitación para repetir de curso, se están aplicando de forma paulatina. Si algo se ha criticado de la LOMLOE es que fue una ley creada con prisas y con falta de consenso, que tiene buenas intenciones pero muchas pegas en su práctica. Un gran ejemplo de su mala aplicación es la manera en la que se está implantando la nueva Selectividad. La PAU estaba inicialmente programada para establecerse el año pasado, pero finalmente optaron por dejar a los nacidos en el 2007 ser los primeros en enfrentarse a ella. Se retrasó para instaurarse en junio de este próximo año 2025 y aún así hasta este octubre no supimos nada de los modelos ni concretaron las modificaciones. Al inicio del curso solo sabíamos que iba a ser más “competencial”. No nos pueden culpar por sentirnos los conejillos de Indias de un experimento con fines prometedores, pero diseñado de forma cuestionable. Nosotros, los alumnos, por supuesto, no somos los únicos afectados. Los docentes sufren significativamente con los cambios de ley educativa, sobre todo en el momento de transición (aunque con el ritmo que llevan, este estado es casi permanente). Se ven obligados a cumplir con exigencias diferentes cada curso y tienen que lidiar con cambios en el temario o innovadoras formas de evaluación, acompañados siempre de una tediosa carga burocrática. No cuentan con la información ni recursos suficientes y, mientras las leyes educativas sigan siendo decididas por políticos y no por educadores, esto no va a cambiar. Ellos son los expertos en este tema y la nueva ley afecta a su metodología, qué mínimo que preguntarles por su opinión. Por ahora les toca trabajar en desconcierto, porque quizá cuando consigan adaptarse, los de arriba se vuelvan a sentir inspirados y redacten una nueva ley que eche por tierra a la anterior. Y cuando esto suceda nos demostrarán, una vez más, que el sistema educativo no evoluciona. Y no evoluciona porque no hay cambio. La historia lleva repitiéndose 40 años. Patricia Arriaga – 1º Bachillerato
La Regadera #2. Oratoria Secundaria.

Programa del alumnado de oratoria de Secundaria. Radio Colectivo Peseta.
Grupos ultras en el fútbol: ¿acabados o en auge?

El movimiento ultra o de animación en los estadios se inicia en España a finales de los años 70 y principios de los 80 con la creación de grupos con el fin de animar a sus equipos y crear un ambiente de festividad y alegría en los estadios. Esta corriente viene sucedida después del mundial celebrado en nuestro país en 1982 con el que se contagió este movimiento social de las barras bravas de América o de los fondos de animación de Europa. Pero, es bien sabido, que estos grupos siempre han estado muy politizados, sobre todo situados en las posiciones más extremas. En España, tenemos muchos ejemplos de peñas ultras de animación, como Ultras Sur del Real Madrid o Frente Atlético, ultras del Atlético de Madrid de ideología de extrema derecha y neonazi, por otro lado están los Bukaneros de extrema izquierda, fervientes seguidores del Rayo Vallecano, por poner ejemplos sin salir de la capital. Estos grupos fueron evolucionando hasta llegar a causar altercados e incluso tener asesinatos a sus espaldas. La mayoría de estos siguen existiendo, como Biris Norte (extrema derecha), Ultra Boys (fascista o neonazi) , Riazor Blues (extrema izquierda, independentista gallega), Herri Norte (extrema izquierda, independentista vasca) o Frente Bokerón (extrema derecha), entre muchos otros que siguen en activo. Ninguno de estos ha desaparecido o se les ha expulsado de los estadios, sino que han sido financiados por sus clubes con abonos más baratos o facilitándoles salas dentro del estadio para guardar su material, aunque causen problemas, como desórdenes públicos en sus propias ciudades; o a las que van como visitantes, además de propinar palizas o, como he dicho antes cometer asesinatos. Aunque sí hay claros ejemplos de clubes que despidieron a sus ultras de los estadios. Los casos más sonados, el de Ultras Sur, que tantos estragos formaban sobretodo durante los años 80 y 90, no solo dentro del estadio, sino por las calles, o por el trasporte público de Madrid, dando palizas o causando altercados con simbología nazi. El grupo fue expulsado del Bernabéu en el año 2013 tras tirarle un mechero al portero del Atlético de Madrid, Thibaut Courtois por aquel entonces. Esa fue la gota que colmó el vaso. Pero el grupo que hoy en día es minoritario sigue frecuentando bares donde se reúnen y hacen previas antes de los partidos en calles aledañas al Santiago Bernabéu, como la de Marceliano Santamaría, conocida como la de los ultras. Otros casos también sonados son los de la expulsión de Boixos Nois, seguidores del Barcelona, en el año 2003 del Camp Nou. Teniendo a Joan Laporta como presidente del club blaugrana, pionero en expulsar a un grupo ultra de su estadio; o los Ultras Yomus del Valencia que se fueron de Mestalla en 2019. Los numerosos altercados que han causado dentro y fuera de los estadios algunos de estos grupos ultras en las últimas semanas han saltado a la prensa y han estado en boca de personas que no han estado relacionadas con el fútbol, o incluso ha pasado a ser debate nacional. Varios son los ejemplos, como el del Frente Bokeron ,ultras del Málaga que campaban a sus anchas por las calles de A Coruña entrando en locales de los grupos del Deportivo de la Coruña y quemando contenedores o aterrorizando a los viandantes sin ser escoltados por la policía local, además esa misma tarde entraron a Riazor sin problema alguno, como si nada hubiera pasado esa misma mañana por las calles de la ciudad. Hace unas semanas los ultras del equipo belga Anderlecht obligaron a que los colegios de San Sebastián cerrasen una hora antes por los disturbios que pudieran causar estos violentos , que protagonizaron una vergonzosa imagen al tirar objetos al campo y destrozar la grada visitante, así como las calles de la ciudad que amanecieron llenas de basura y destrozos. Además los propios jugadores se acercaron a la grada durante y después del partido para hacerles entrar en razón, pero sin ningún resultado, ya que aplaudieron su mal comportamiento al finalizar el encuentro. Un último ejemplo es el sonado caso del último derbi que se celebró en el aquel entonces llamado Civitas Metropolitano ya que ha vuelto a cambiar de nombre. El problema sucedió por la suspensión del partido durante 20 minutos. Tras el lanzamiento de objetos al portero del Real Madrid desde el fondo y el caso omiso de este sector del estadio. Tras el continuo mal comportamiento de los ultras se tuvo que suspender el partido durante veinte minutos, siguiendo la normativa de arbitraje ante estos altercados en todo momento. Después de lo sucedido, al finalizar el partido los jugadores se acercaron a aplaudir a los violentos, acto que condenó la afición del Atleti respondiendo con silbidos. Es importante destacar que el grupo que se encuentra en el fondo sur del Metropolitano no es como mucha gente piensa el famoso Frente Atlético, peña que se disolvió alrededor del año 2013 tras los asesinatos de Jimmy y Aitor Zabaleta seguidores del Depor y Real Sociedad, hace unos años cuando el club todavía residía en el Vicente Calderón . Esta grada que hoy se autodenomina como Hooligans Atlético Fans conformada, eso sí, por antiguos militantes del frente, que participan en decisiones del club como la de poner la estatua de Luis Aragonés en los aledaños del estadio o como la vergonzosa aparición en un entrenamiento del equipo para amenazar y achacar a los jugadores sus malos resultados deportivos. La resolución de este caso ha sido el cierre del estadio por quince días, aunque no es la primera vez que esto pasa en las últimas temporadas. Estos incidentes violentos se repiten casi todos los fines de semana e incluso entre semana, protagonizados por ultras europeos o locales que viajan por España causando estragos. El auge de estos grupos es notable y sobre todo entre jóvenes que acuden a los extremos y lo mezclan con el fútbol, algo muy peligroso, ya que se fomenta la violencia y la delincuencia dentro
