The great impact of globalization on teenagers

In these modern times, globalization is present in our everyday lives, especially for teenagers. They are growing up in a hyperconnected world, where being exposed to huge amounts of trends, new technologies or ideas is completely standardized. At first sight, this may appear harmless, but have you ever wondered how this new concept is changing teenagers’ lives? A large part of our identity is defined by the culture we grow up with. For instance, a child born in Spain might not act or think the same as one born in Nigeria. Nevertheless, now that the whole planet is in touch, it’s way easier to learn about other cultures, which obviously, is not negative. However, the popularization there is making teens forget their own culture. Nowadays, minors are feeling disconnected to the traditions of their country, and they are scared of being criticized if they don’t do what is considered to be “cool”. It is clear that worldwide development allows interconnectivity, which lets the teens play an online game, use social media, streaming platforms, etc. Due to this, children nowadays stay plugged in for a considerable amount of hours, which can directly lead to issues like not going out, or speaking with inappropriate adult words, cyber bullying, problems with addiction or accidentally speaking to ruthless people like scammers or criminals. After all, globalization can be a double edged sword. As the world becomes increasingly connected, there are certain drawbacks for kids that can’t get overlooked. Because, are we sure that they are really prepared to deal with all these sudden changes? Cristina Romero – 4ºESO
El Balonazo #9. Entrevista a Carlos Gil e Isaac Avilés

Alvaro Guerra y Alvaro López. 3º ESO
Infografía. Cáncer de mama

Laura Ortega Rebollo. 4º ESO
El declive de los videojuegos

Para las personas de mi generación o incluso las anteriores, los videojuegos han sido parte de la vida de todos, de algunos más que de otros. Aún recuerdo a mi «yo» de siete u ocho años, cuando ansioso esperaba llegar a casa del colegio, solo para encender mi PlayStation 3 y sumergirme en lo que para mí siempre han sido obras que me han enriquecido hasta hoy. Sin ir más lejos, aquellas tardes de vicio las pasaba disfrutando de historias magníficas, mecánicas de juego innovadoras y experiencias que parecen a años luz de ser lo que son ahora. Hoy considero que esta industria se ha prostituido hasta lo ridículo y que su esencia ya no radica en la calidad. Para empezar, hoy en día parece que los videojuegos tardan una eternidad en salir al mercado, y esto es por culpa de aquellos que demandan mejores gráficos y sobre todo bazofia mainstream que se repite hasta en la sopa durante los últimos años. Las desarrolladoras por lo tanto se gastan una fortuna y tiempo en productos más realistas pero terriblemente vacíos. Siguiendo con estos, puedo aclarar que si antes la gente disfrutaba tanto de estos productos de antaño, era porque se hacían con cariño, se esforzaban en innovar la jugabilidad y sobre todo, en transmitir mensajes a través de su historia o por ejemplo, lo difíciles que eran. Ahora las desarrolladoras parecen haber olvidado eso, lanzan al mercado el mismo juego todos los años y «como si Juan y Manuela»… Esto demuestra que no tienen cariño ninguno a los consumidores. La verdad es que el hecho de que todos estos juegos, que han sido tan valiosos e importantes para mí, hayan acabado siendo víctimas del consumismo me llena de pena y cierta incertidumbre con respecto al futuro de la industria; a su vez, también me provoca nostalgia, pues ahora solo juego a obras anteriores a 2010. Diego Cortina – 2º Bachillerato
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Sara Tirado Ordiales – 2º ESO
Protagonistas #22. Entrevista a Carlos Escaño. Amnistía Internacional.

Marina Gallego. 2º Bachillerato.
Joyas devaluadas por el ansia del dinero

El mundo del fútbol, ese deporte que une a tanta gente y une los sueños y la realidad, ha sido testigo de la migración de numerosas «promesas» de un club a otro. Han cambiado a clubes que cuentan con un gran grifo de dinero, echando a perder su gran proyección futbolística. Pueden estar buscando nuevos retos, desafíos deportivos, cambiar de aires o, simplemente, buscan una mejora salarial. Esta última razón ha sido la que ha generado un gran debate en la comunidad futbolística: ¿es entendible que un jugador llegue a abandonar su equipo simplemente por unos ceros más en su cuenta? Todos reconocemos el fútbol como un negocio. Muchos clubes cuentan con increíbles ojeadores de talentos que encuentran jóvenes promesas en las que invertir una gran suma de dinero, y es entendible que estos clubes que se han gastado tanto, quieran obtener un retorno de esa inversión. Sin embargo, cuando lo único importante en un traspaso es el dinero, nos llegamos a plantear si se está poniendo en peligro la integridad de este bonito deporte. Uno de los principales problemas que conducen a estas decisiones es la falta de lealtad que estos jugadores tienen hacia su club o su gente. Los aficionados se sienten identificados con sus clubes no solo por los colores que visten, o porque sea el equipo de su ciudad, sino también por los jugadores que defienden esos colores en el campo. Cuando estos jugadores abandonan su club sin ningún tipo de consideración por los fieles seguidores que los han apoyado se crea un vacío emocional que puede ser muy complicado de llenar. Al final, esos sueños que les quedaban por cumplir se echan a perder simplemente por esos salarios astronómicos que les nublan la cabeza. Estos traspasos además perjudican tanto al propio club como al futbolista porque como todos sabemos, cuando se juega por dinero y no por amor al club, rendimos menos y encima, aparece esa falta de compromiso. Existen casos relacionados con lo mencionado anteriormente de jóvenes con un gran potencial que, debido a su inmadurez y el ansia de conseguir el mayor dinero posible, acaban echando a perder su carrera futbolística. Encontramos jugadores en Arabia como Gabri Veiga, un joven de 21 años, que se fue del club de su vida, el Celta de Vigo, al Al-Ahli Saudí, algo duramente criticado por Toni Kroos, jugador del Real Madrid. También encontramos el caso de Julián Draxler, campeón de un mundial con Alemania. Este jugador se sinceró en una entrevista en LinkedIn diciendo «mentiría si no dijera que el dinero fue crucial para irme a Qatar». Pese a estos ejemplos, no sería justo decir que todos ellos dejan de lado a su club por dinero. Afortunadamente, sigue habiendo jugadores fieles. Veo esencial la ayuda de organizaciones como UEFA, FIFA, federaciones nacionales… Pero, ¿cómo nos van a poder ayudar aquellos que se llevaron el mundial a Qatar o la Supercopa de España a Arabia? Al final, por todo esto, la verdadera esencia del fútbol se está echando a perder. Javier Álvarez Magallares – 2ºBTO
El universo del sufrimiento

En un universo remoto al nuestro, una entidad con la edad del mismísimo big bang se encuentra dando vueltas por la galaxia en la que lleva viviendo toda su larga vida. Después de muchos años observando la belleza de aquel universo nota un estruendo proveniente de un mundo cercano a donde se encontraba. Ese mundo ya lo había visto hace mucho tiempo, era conocido como el asteroide de tierra, o la Tierra para los que viven allí, el único problema es que no es como lo recordaba, ese planeta estaba lleno de problemas, guerras, robos, y estragos por todas partes. Mientras observaba el planeta pudo observar diferentes cosas, entre ellas se encontraba un curioso humano vestido de payaso, en su cara destacaba una enorme sonrisa causada por su psicopatía, colgando de su cuello había una corbata cortada de forma descendente, un patrón de corazones rodeaba sus mangas, y ciertos círculos en sus pantalones. Cuando Galax se fijó en él se estremeció, ese psicópata era conocido como Ignacio, el duque de la Trinidad. Lo único que Ignacio hacía era causar caos por donde pasaba, hacía cosas que no se podían arreglar. Después de observar ese desastre, la vieja entidad decidió observar otras cosas. En un lugar remoto de ese planeta se encontró a un joven policía, pero ese policía no era normal, su cabeza grande como un balón resaltaba por sus marcas de símbolos del poker, en su placa ponía que se llamaba PokerCop, un nombre extraño para una persona de ese lugar. El lugar donde se encontraba era fantástico, tenía muchos colores y muchas cosas que en otros sitios no se veían. Hacía bien su trabajo, era un simple policía de ese lugar, pero se notaba el esfuerzo que le ponía. Mientras Galax se encontraba admirando del trabajo de ese policía noto algo cerca, algo se aproximaba, una sombra se hallaba a sus espaldas. Cuando la gran entidad se dio la vuelta vio a una especie de ser con forma humanoide, una extraña armadura cubría todo su cuerpo, está hecho de un material entre rocoso y metálico. Era el conocido Völxtr’ïn, una criatura creada a la vez que Galax, no era la primera vez que se lo encontraba, hace muchos años ya había luchado, pero el final no fue bueno. Völxtr’ïn quería destruir lo que Galax más quería, el universo y su humanidad. La malvada criatura dio un puñetazo a la entidad dejándola en mal estado, fue un golpe tan fuerte que impulsó a Galax dejándole dentro de la atmósfera de la tierra. Después de mucho tiempo inconsciente despertó. – ¿Dónde estoy?, ¿cómo estoy hablando? Será por esta atmósfera- Observó a su alrededor y recordó a ese tal Ignacio que había visto antes. – Tengo que encontrarle, quizás pueda ayudarme contra Völxtr’ïn- Rápidamente Galax cerró sus ojos y localizó al duque de la trinidad. Cuando le encontró, Ignacio se encontraba masacrando gente. – Parece que es lo único que sabe hacer- dijo Galax – ¿Quién eres? – preguntó Ignacio entre risas – Soy Galax, un ser capaz de manipular el universo a su antojo, y necesito tu ayuda-. – De acuerdo- respondió Ignacio, – ¿En serio? Si no te he dicho para qué quiero tu ayuda…-, -Me da igual, quiero ayudar- dijo de forma irónica. – Vas a tener que batallar por el universo- dijo Galax -Eso me encanta. Después de contarle eso se encaminó a por él tal PokerCop. Cuando llegó a ese lugar tan precioso que había observado antes rápidamente vio a ese caballeroso policía ayudando. Después de contarle lo mismo que al payaso Poker Cop acepto. Con todos reunidos hizo una enorme supernova sobre sus cabezas; fueron absorbidos por ellos. En un pestañeo había viajado de la tierra a un asteroide; este tenía una ligera atmósfera que hacía que esos humanos pudiesen respirar allí sin problema. Vieron ese gran planeta y delante suya había una sombra, era Völxtr’ïn, la última batalla que tuvo fue en ese lugar. Velozmente la criatura se abalanzó sobre los salvadores, todo fue una batalla tan violenta y majestuosa a la vez que no se puede explicar. Pero de tanto pelear y de no salir victorioso Völxtr’ïn estiró su brazo, del que salió un enorme filo hecho de una extraña energía. – Humanos, la batalla no ha hecho más que empezar – dijo entre gruñidos. Batallaron y pelearon con su vida durante horas. Pero quizás Galax hizo un gran error, en un giro de los acontecimientos Ignacio no se resistió, ante tanta rabia agarró a PokerCop, le levantó, no podía resistirse, empezó a estirar de sus extremidades partiéndolo en dos mitades. – ¡¡¡Noooooooo!!!!- exclamó ahogándose en la miseria mientras era rebanado. Galax estaba destrozado, Ignacio se había vuelto loco, se había cambiado de bando y ahora iba en el bando Völxtr’ïn. Galax perdió la esperanza en la galaxia pero siguió batallando. Entonces una luz empezó a salir del cuerpo de la entidad, era un destello similar al mismísimo big bang, durante esos momentos todos los presentes en esa batalla dejaron de pelear, un aura les rodeó y empezó a descomponer su materia. Esa extraña materia se recompuso formando así a un solo ser, era semejante a Galax pero no era el mismo de antes, la energía de esos seres se había convertido en un solo ser. Comenzó a levitar y a observar la destrucción que había causado esa batalla. No tardé mucho en dejar el terreno de guerra en el que acababa de estar. Desde ese momento ese ser solo se dedicó a escrutar lo bueno y lo malo de la tierra, a observar cada suceso que le ocurría a esa humanidad, y a ver cómo ese mundo dejaba de ser pura destrucción y empezase a ser paz. Rubén Reina. 2º ESO
La calle del León

La calle del León fue fundada en el siglo XVII y se ubica en el Madrid de los Austrias, dentro del barrio de las Letras. Esta se encuentra en el distrito Centro de la capital y queda delimitada hacia el oeste por la calle de la Cruz y la calle de Jacinto Benavente. Empieza en la calle del Prado y desemboca en la calle de Atocha. En los planos hechos por el cartógrafo Pedro Teixeira Albernaz en el año 1656, se conocía a esta calle como la del Mentidero o la calle del León. Actualmente se desconoce el porqué de este último nombre, que realmente es el que se ha conservado. Se dijo y se aceptó popularmente que provino de un extranjero de Oriente Medio que trajo consigo un león, y para poder verlo los vecinos pagaban dos maravedís, antigua moneda de España. Testimonio de esta leyenda ha quedado un azulejo a modo de placa en la que se ve al famoso león. En el siglo de Oro, época en la que floreció el arte y las letras españolas, esta calle era un mentidero donde los madrileños de entonces se reunían para compartir habladurías. Además, estaba cerca de l os corrales de comedia. Fue un lugar donde se desarrolló la dramaturgia española y abundaba la presencia de famosos escritores como Miguel de Cervantes, Quevedo, Góngora y Lope de Vega, lo que fomentó la creación de populares tertulias literarias y también era un lugar de encuentro para artistas y actores. Importantes fueron otras tertulias que en ella se desarrollaron, como las tertulias científicas, en las que se contaba con la presencia de Santiago Ramón y Cajal que se desarrollaban en el Café del Prado. En esta calle en 1866 nació el dramaturgo Jacinto Benavente, Nobel de Literatura, hay una placa en este lugar que recuerda este hecho. En el número 8 de la calle vivió Miguel de Cervantes. En esta calle también se encuentra la Casa del Nuevo Rezado, sede de la Real Academia de la Historia y ubicado en un área delimitada por la calle del León, la calle de Santa María y la Calle Huertas. Juan de Villanueva, arquitecto español neoclásico tenía como proyecto este edificio a finales del siglo XVII y su finalidad era aposentar los libros de rezos de los monjes jerónimos provenientes del Monasterio de El escorial, complejo que contiene un Palacio Real, una basílica, un panteón, una biblioteca, un colegio y un monasterio y fue construido en el siglo XVI entre 1563 y 1584. También llamada Real Academia de la Historia. A parte de ser un ejemplo de calle con cultural literaria, artística y científica también es una calle en la que disfrutar de nuestra cultura gastronómica y como ejemplo en el número 2 de la misma se encuentra la Casa González fundada en 1931 donde se pueden degustar y comprar productos de la tierra. En definitiva, esta es una calle céntrica de Madrid con mucha historia, con edificios importantes, en la que vivieron y pasaron su tiempo muchas personalidades relevantes de las letras españolas y de otras materias. Una calle con mucha vida. Pablo Álvarez – 3º ESO
DIARIO VISUAL: EL CID CAMPEADOR

Bruno Sanz, Jesús Cifuentes, Ángel González y Rubén Reina. 2º ESO
