Protagonistas #24. Entrevista a Elvira Lindo.

Mencía Pascual. 3º ESO.
El secuestro político del catalán

El catalán se encuentra en el ojo del huracán político. Distintos partidos usan esta lengua como instrumento para dividir a la población y movilizar votantes. Esta situación no se repite con otras lenguas cooficiales como el gallego, el euskera o incluso los propios dialectos del catalán. La verdad es que la lengua catalana no está pasando sus mejores momentos. Los jóvenes cada vez usan menos el catalán fuera de las escuelas e institutos. Según encuestas recientes tan solo el 25,1% de los jóvenes lo habla de manera habitual, cifra que hasta antes de 2007 ascendía hasta el 43%. A pesar de los esfuerzos recientes de incentivar su uso mediante las redes sociales y programas de televisión, parece que no se consiguen remontar los datos. Recientemente, el gobierno de España junto a grupos nacionalistas promovieron una reforma del Reglamento del Congreso para permitir el uso de las lenguas cooficiales en este, y está en proceso la tramitación del reconocimiento como lenguas oficiales de la Unión Europea. Puede que este sea el futuro del catalán, puede que su destino sea quedar como una lengua administrativa, usada por organismos oficiales y nada más que eso. Puede que desaparezca totalmente como lengua callejera y de comunicación habitual. El catalán no vive una situación así desde la dictadura franquista, cuando fue duramente reprimido, apartado del ámbito administrativo y relegado a un uso furtivo en el hogar. Irónicamente, a día de hoy, en un contexto de democracia, la lengua catalana está viviendo una situación totalmente opuesta. En la última década, el nacionalismo catalán, ha convertido al idioma, junto a lazos amarillos y esteladas, en símbolos de la independencia. La lengua, que forma parte de la identidad de todos los catalanes, ha quedado reducida a uno de los muchos símbolos usados en este ambiente de división política en el que vivimos. Ya en el momento crítico del procés, España comenzó a creerse el relato independentista y muchas personas comenzaron a asociar el catalán no con una región, sino con una ideología, que, de hecho, no representa a todos los catalanes, viendo en ella una amenaza que busca separar y corromper la integridad territorial de España. Este discurso de odio fue especialmente difundido por el sector más conservador de la política, que promovió un boicot lingüístico y cultural contra Cataluña. Al final, no es la primera vez que sucede algo así en España, parece que a nuestros políticos les encanta apropiarse de simbología que nos pertenece a todos. Lo mismo ha pasado con nuestra bandera, depende de a quién le preguntes te dirá que la derecha ideológica se ha apropiado de ella o que la izquierda estigmatiza a cualquiera que la lleve. Lo cierto es que, al igual que nuestra bandera, la cultura y lengua catalana forma parte de los bienes culturales de España pues, aunque a algunos les moleste, vivimos en una nación multicultural. Deberíamos celebrar la diversidad cultural que hace que España sea lo que es a día de hoy y la que nos identifica como nación. Dejemos por favor de demonizar este idioma porque, de seguir así, puede que se pierda en el tiempo como muchas otras lenguas que han quedado en el pasado.
Infografía – Desarrollo de un videojuego

Racismo en el fútbol o en España

Vinicius, Rodrygo, Rudiger, Mendy, Alaba, Camavinga, Endrick, Mbappe, Tchouaméni, ¿A todos ellos se les insulta por su raza, o solo a Vincius? El tema del racismo en España está en alza, y esto se debe al fútbol, uno de los productos más mediáticos que tiene este país, en concreto a un jugador en específico: Vinicius José Paixão de Oliveira Júnior. Durante los últimos años, la figura de este jugador ha ido creciendo, no solo por sus logros y gran nivel futbolístico, sino también por sus actitudes dentro del terreno de juego que le han puesto en boca de todos los medios. Actitudes que se traducen en provocaciones y gestos hacia los jugadores y aficionados del equipo rival y que acaban por desquiciar a la grada que se cansa de su comportamiento infantil. ¿Es justo que Vinicius reciba estos insultos? Que el brasileño sea un deportista con actitudes lamentables no justifica el comportamiento de los aficionados. “Mono, negro, payaso”,… y demás son diferentes calificativos que ha recibido a lo largo de su carrera en el Real Madrid, adjetivos que son totalmente deplorables de escuchar en un campo de fútbol con una capacidad de ochenta mil personas, y que muchas veces acaban con las respuestas del jugador que incita aún más a la grada, lo que acaba convirtiendo esto en un toma y daca de provocaciones que ninguno de los dos bandos es capaz de parar. Y ahora la pregunta es: ¿España es racista? El caso de Vinicius no es un caso aislado en los deportes. Por desgracia es un tema que repercute en todos sus géneros, casi el 80% de deportistas subsaharianos denuncian haberse sentido discriminados en algún momento de sus vidas, ya sea por su color de piel o por sus rasgos físicos, algo que no se debería permitir hacia personas que solamente están ejerciendo su profesión, ya sea como el caso reciente de Ana Peleteiro en los juegos olímpicos de París. Si investigamos a fondo nos damos cuenta que el problema proviene de las escuelas, en las que principalmente estas discriminaciones se reflejan debido a la falta de adaptación de los niños inmigrantes. Además, en estos tiempos las redes sociales juegan un papel fundamental, es ahí donde la gente deja comentarios de odio y xenofobia sin ningún tipo de vergüenza, por el anonimato que suponen y la inmunidad que estas conllevan, con la finalidad de desmoralizar y ofender, creando en ocasiones un ambiente irrespirable en nuestra sociedad. Querría dejar caer el planteamiento de leyes contra la xenofobia y el racismo, del mismo modo que se ha hecho contra la violencia de género y el machismo. Es un tema que se debe intentar enseñar en los colegios y en las casas desde pequeños. No podemos permitir que se discrimine a alguien por simplemente ser él, independientemente de sus rasgos y peculiaridades, como reconoce la Constitución Española, o haber nacido en un lugar u otro. Nadie es más que nadie.
Protagonista #23. Entrevista a Sonia Mankongo. Zerca y Lejos

Paula Moro.1º Bachillerato.
La chica de enfrente

La sensación de angustia que sentía era inexplicable. Las paredes completamente blancas y la luz fría reflejada en ellas creaban un ambiente que me resultaba asfixiante. Parecía como si los muros de aquel pasillo se fueran a desplomar encima de mí, quedando cada vez menos aire entre ellos. Pasamos junto a miles de puertas, o quizá fuesen tan solo decenas, pero cada paso que dábamos veía el final del túnel más lejano. Cuando la mujer que me acompañaba se frenó frente a la puerta, mis pensamientos se dispersaron. Ni siquiera sabía quién era ella. La veía, pero no la miraba. Lo único que me preocupaba en ese momento era lo que me esperaba detrás de esa pieza de madera blanca que me separaba del interior de la sala. Algo me decía que sabía lo que era, o más bien quién era. Al abrirse la puerta, el aire se volvió más denso. Me costaba respirar. No quería estar allí, pero era demasiado tarde. La puerta estaba cerrada y la mujer se había quedado fuera, dejándome sola ante el peligro. Miré por todos lados, pero no vi a quien esperaba, de hecho no vi a nadie, lo que me alivió en cierto modo. Comencé a moverme por la habitación. Era mucho más luminosa e inquietante que el camino hacia ella. Comencé a caminar y a tocar las paredes. Al parecer estaba sola, o eso creía yo. Seguí recorriendo los interminables tabiques. Las preocupaciones comenzaban a difuminarse, aunque no por mucho tiempo. Entonces la vi. Toda esa paz dio lugar a angustia. Se me aceleró el pulso. Me sudaban las manos. Se me inundaban los ojos y no veía bien. No podía ser, no era ella. Me acerqué para asegurarme, y ahí estaba, delante de mí como hace mucho tiempo. Pude ver cómo me miraba de arriba a abajo como solía hacer, yo hice lo mismo. En cuestión de segundos pude notar la diferencia. Estaba distinta, no la recordaba así. Tenía los ojos hinchados y llenos de lágrimas, al igual que yo. Parecía que llevase días sin dormir, el color morado se acumulaba en sus ojeras. Su rostro estaba muy delgado. Se le marcaban los pómulos y la mandíbula. Estaba muy pálida. En el cuello destacaban todos los tendones y sus clavículas descubiertas parecían estar protegidas solo por una fina capa de piel. Sus brazos largos y delgados asemejaban frágiles ramas de árboles. Estaba escuálida. No entendía cómo podía haber cambiado tanto. Ese brillo en sus ojos que yo recordaba se había desvanecido. Era evidente que no estaba atravesando su mejor momento, y nuestro encuentro estaba siendo incómodo para ambas. Estábamos situadas una frente a la otra, de pie pero con el cuerpo caído, como si nos sujetasen unos hilos con la fuerza justa para no caer al suelo. Perdí la noción del tiempo. No sé si pasaron segundos, minutos u horas, pero se me hizo eterno. Las lágrimas ya corrían por mis mejillas, y cuando fui a secarlas ella lo hizo también. Desde entonces, cuando yo hacía algún movimiento ella lo imitaba con exactitud. Si yo abría la boca, ella también la abría. Si yo movía la cabeza, ella también la movía. Cuando ella extendió su brazo hacia mí, el mío hizo lo mismo sin control alguno y el miedo inundó mi cuerpo. Nuestras manos estuvieron a punto de tocarse, pero algo nos lo impidió. Pude ver cómo movía la boca, y por primera vez tuve control de mi propio cuerpo. Consiguió hablar y se me helaron las venas. “Soy tú”, me dijo. No podía ser, esa no era yo. Comencé a temblar del miedo que sentía. Eso era lo único que podía hacer: temblar. Se me doblaron las piernas y me caí al suelo. Me di en la cabeza, pero eso no importaba, no importaba nada más mientras esa chica estuviera ahí conmigo. La habitación comenzó a girar. Las dichosas paredes daban vueltas y vueltas constantemente alrededor de mí, haciéndome sentir la gravedad cada vez más fuerte, presionándome en el pecho. Me sentía frágil, como si mis huesos fueran a romperse contra las frías baldosas. La opción de ser absorbida por el suelo era tentadora con tal de no volver a verla jamás. Luché por levantar la cabeza y pude verla de nuevo. Ahí seguía, pero estaba tirada en el suelo como un trapo, al igual que yo. Me miraba fijamente, y de repente desapareció. Al fin pude ser consciente de dónde estaba. Vi a la doctora apartando el espejo y acercándose a mí después. La oí decir algo, pero no era capaz de entenderla. Sus palabras eran lejanas y difusas. Lo único que podía escuchar era la procesión interna que estaba ocurriendo en mi mente. “Soy tú, soy tú, soy tú”. Las palabras retumbaban en mi cabeza como pelotas descontroladas. Mi acompañante, cuya identidad ya conocía, me ayudó y conseguí sentarme. Cuando comencé a sentir mi cuerpo de nuevo y a controlar mis pensamientos, me di cuenta de la realidad. Aunque la chica había desaparecido, siempre estará dentro de mí. Siempre habrá una parte de mí que le pertenezca, y tendré que aprender a convivir con ella. Por mucho que me duela, tengo que aceptar que yo soy ella y ella soy yo. Victoria Martínez Herrero- 2ºBachillerato
Música: manuscritos medievales.

Adriana Casado y Sandra Cruz. 3º ESO
EL BALONAZO #10. Entrevista a Marta Arce y Sergio Rivera.

Álvaro Guerrra y Álvaro López. 3º ESO
No estamos solos en el universo – Noticia del futuro

El pasado miércoles 31 de marzo de 2110, aterrizó en Estados Unidos la cápsula Anipa V, tripulada por el comandante Tom Jhonson, el piloto del módulo del mando Michael Holland y el piloto del módulo lunar James Collins. Estos aseguran haber descubierto un nuevo mundo habitado en el brazo de Norma. Esta expedición fue creada para explorar la galaxia en busca de un planeta habitable. Tras 1836 días del inicio de su misión, la nave espacial Anipa V, detectó un planeta con una atmósfera similar al de la Tierra. Ante este acontecimiento, el comandante decidió explorar ese planeta. Por el análisis de sus elementos, se confirmó que era habitable, con características parecidas a las de la Tierra. La expedición había dado sus frutos. Después de dos semanas explorando el planeta bautizado como “Última Thule”, descubrieron que había formas de vida avanzadas, aunque al principio les resultó difícil comunicarse con ellos al tener un idioma distinto y al ser un lugar remoto. La descripción que nos proporciona la tripulación sobre “Última Thule” es que se trata de un planeta con mucha vegetación y abundante agua. Además, en su parte Norte , donde reside la población, se encuentran ciudades con una gran tecnología, mientras que en la parte Sur, al tener temperaturas extremadamente variables, se encuentra deshabitada. Según las declaraciones de Tom Jhonson, este nuevo planeta presenta unas nuevas tecnologías que podrían significar un avance importante en la ciencia. Entre las más interesantes, cabe destacar, que en el ADN de una especie animal, se encuentran una células denominadas “Células de la Eterna Juventud”, que hace que los seres humanos envejezcan más lento, lo que revolucionará la medicina, dando la posibilidad de que haya una mayor esperanza de vida. Además, los habitantes de “Última Thule” han desarrollado un sistema en el que se puede comunicar con las plantas a través de las ondas que transmiten al acercar un dispositivo. Esto facilita la comprensión de las necesidades y estados de las plantas, lo que podría transformar la agricultura. Este descubrimiento no solo nos hace saber que no estamos solos en el universo, sino que también supone un gran avance para la humanidad, ya que nos asegura un lugar en caso de que los recursos naturales de la Tierra se agotaran, además de un intercambio cultural, proporcionándonos así nuevas tecnologías que podremos implementar en nuestro día a día, haciendo una vida más fácil. Los científicos esperan ansiosamente el siguiente paso de esta misión, que promete descubrir más secretos sobre este maravilloso mundo y sus habitantes. Nerea Prieto Román – 3ºESO
INFOGRAFÍA

Daniel Aviñón Moreno – 4º ESO
