Peseta Street Journal

El castigo que superó al crimen

No confundamos justicia con venganza. Esto es lo que ha sucedido entre Israel y Gaza. El gobierno israelí quiso hacer justicia por el atentado que provocó el grupo terrorista de Hamás, pero la respuesta fue desmesurada y se convirtió en una venganza contra un pueblo que no merecía ser el foco del dolor israelí. Cuesta creer que en pleno siglo XXI aún se recurra a la guerra para solucionar diferencias entre países. Parece que no hayamos aprendido nada de los horribles sucesos que ocurrieron a principios y mediados del siglo pasado. La muestra de ello es esa desmesurada respuesta del gobierno israelí, que desembocó en una guerra extremadamente sangrienta que nos ha dejado miles de muertos y otros tantos desplazados, que tuvieron que huir del conflicto o quedaron sin hogar. Esta guerra, como tantas otras, es el resultado de cuando cada uno se toma la justicia por su mano en lugar de buscar una solución diplomática. Lo peor viene cuando se acuerda una solución para el conflicto y no se respeta. Diez días después de que se pusiera en marcha un Alto el Fuego en esta guerra ya habían muerto casi cien personas más. Y lo más triste es ver cómo las personas que “lograron la resolución del conflicto” se cuelgan su medalla y miran hacia otro lado, como si no quedase nada por hacer. El resultado de la guerra: miles, incluso millones, de vidas destrozadas sin ningún beneficio aparente, una guerra sin sentido cargada contra inocentes. Al final el dicho va a tener razón y siempre pagan justos por pecadores.   Silvia Alba González – 2ºBTO

Diario de Harriet Tubman

17 de septiembre de 1849  Por fin he tomado la decisión más difícil de mi vida: escapar. Mañana mis hermanos y yo dejaremos la plantación de los Bordess. No sé qué pasará pero será mejor que ser esclava de por vida. 3 de octubre de 1849 ¡Soy libre! Por fin estoy en Filadelfia. No puedo describir lo que siento, nadie me manda aquí. Pero no tengo la sensación de estar haciendo lo correcto. Mi familia sigue esclavizada. Voy a volver a por ellos. 2 de diciembre de 1850 He reunido fuerzas y he regresado a rescatarlos, me llaman loca pero no podía soportar que mi familia sufriera. Con la ayuda del ferrocarril subterráneo, he logrado liberar a algunos de los míos. El viaje  ha sido peligroso, pero merece la pena al verlos por fin libres. 4 de junio de 1857 He vuelto a ir, ahora para llevarme a mis padres Ben y Rita. Son ancianos y ha sido complicado, pero no podía permitir que los arrestaran. Ya he salvado a decenas de esclavos, hasta el punto en el que me llaman “Moisés”. Estoy muy orgullosa de ello. 2 de junio de 1863  ¡Nunca me lo hubiera imaginado! Hoy he acompañado al coronel Montgomery a una misión en el río Combahee. Mi tarea ha sido guiar a las tropas por caminos que conozco de memoria. Hemos liberado a más de 700 esclavos. Al verlos correr libres recordé por qué nunca dejé de luchar. 18 de marzo de 1869  Siento que hoy va a ser el día más importante de mi vida: ¡Me caso con Nelson Davis! Después de tantos años grises. él me ha traído color a la vida. Ahora sé que el amor es también una forma de libertad.  15 de junio de 1874  Todos los días me alegro de ser libre, pero hoy más que nunca. Nelson y yo hemos adoptado una niña, su nombre es Gertie. Aunque no es un bebé, su sonrisa ilumina toda la casa llenándola de esperanza. Cuidarla me recuerda a todo lo que perdí de pequeña y todo lo que aún se puede construir. 10 de marzo de 1913  Siento que el final se acerca, cada día me siento más débil, pero estoy feliz y orgullosa de mí misma por todo lo que he logrado. Miro atrás y no me arrepiento de nada. Si alguien lee estas palabras, que sepa que la libertad no se regala, hay que conquistarla.  Julia García Génova – 2º ESO

Zohran Mamdani: crónica de hacer posible lo increíble

Inmigrante. Socialista. Musulmán. La impurísima trinidad, según algunos enconados detractores, que hoy dirime el destino de la ciudad de Nueva York. Un nombre: Zohran Mamdani (34 años), que ha sacudido el tablero de la política, de forma tremenda. Dio, sin duda alguna, el sorpasso por antonomasia en las elecciones a la alcaldía de Nueva York, en noviembre de este año, imponiéndose Mamdani (con el partido demócrata) a los candidatos independientes y a los republicanos de forma indiscutible, cosechando con ellos algo más del 50% de los votos.  Y así, se aparecía la pregunta: ¿Cómo? ¿Cómo es posible la elección de un alcalde así en la Ciudad, en teoría, más compleja del mundo, la más rica de todo el orbe, elija tal alcalde? No hay más que mirar en las entrañas de la meca del capitalismo.  Una mezcla étnica y religiosa que no puede ni debe ignorarse, el precio de la vivienda disparado, más aún si hablamos de alquileres, parejo va el coste de vida (alimentos, el transporte público inclusive), unas diferencias en cuanto a la distribución de la renta que aunque ya de por sí más que notorias, crecen día tras día. Debajo de la brillante fachada  de acero y cristal de Nueva York hay más de un problema. He aquí la razón de la victoria. El programa político de Mamdami se centraba en controlar por ley los alquileres, transporte público gratuito, guarderías de la misma condición, asimismo la creación de una cadena de supermercados públicos con márgenes de ganancias reducidos. Todo financiado con un aumento de la presión fiscal con especial incidencia en las rentas altas. En suma, un programa de corte social, retocado con derechos LGTB y controvertidas pero políticamente rentables declaraciones acerca de peliagudos temas como el fascismo, Trump o Palestina. Limpiando de polvo y paja la situación, lo resultante es lo siguiente: Mamdani ha ganado las elecciones de forma legítima, es sin duda un político que habla convencido de las palabras que pronuncia y de las ideas que defiende, y eso es lo único que debe importar a la hora de valorar la legitimidad de unas elecciones. Que su legislatura sea más o menos beneficiosa para Nueva York, al igual que la viabilidad de sus políticas queda relegado a lo que ocurra en el futuro, (a no ser que contemos con una bola de cristal). Como guinda, cuando se reunieron Trump y Mamdami en el despacho oval, la peculiar reacción de ambos líderes, ante la pregunta de una periodista, acerca de las declaraciones de Zohran en las que él afirmaba que Donald Trump era un fascista. Y Trump, lejos de enfadarse, sencillamente le dijo (y muy animadamente) que contestase sin reparos.  En suma, una interacción sorpresivamente respetuosa, también, pacífica entre 2 políticos pertenecientes a ideologías diametralmente opuestas. Simple y llanamente: un milagro en tiempos tan convulsos y polarizados. Ojalá que a este lado del Atlántico pudiésemos disfrutar también de políticos que, sin ser santos, estén a la altura de las circunstancias. Ojalá. Menos mal que soñar es gratis.   Mario Maldonado Jaramillo – 1ºBTO

Los problemas de una nueva política

Estados Unidos es un país creado por inmigrantes. Fueron los colonos ingleses quienes, expulsando a los nativos y matándolos, crearon las Trece Colonias, y a partir de ellas fundaron el país que conocemos hoy en día. Irónicamente, ahora, uno de los principales objetivos del Gobierno es expulsar a los inmigrantes, que esta vez solo buscan una mejor vida. La deportación masiva de inmigrantes en Estados Unidos fue propuesta e iniciada durante la segunda presidencia de Donald Trump. Este planteó usar la agencia federal ICE para deportar a, al menos, 11 millones de inmigrantes en situación irregular. Las cifras de deportaciones entre enero de 2025 y junio del mismo año son de 6.397 personas deportadas. Podrás pensar: «Es normal, son criminales» Sin embargo, los datos publicados por el gobierno americano indican que los inmigrantes sin antecedentes penales son los más numerosos en ICE (Servicio de control de aduanas estadounidense). Es más, hay fuentes que señalan que este grupo sin antecedentes compone el 70% de los detenidos. La detención de gente trabajadora e inocente no es el único problema que tiene esta nueva política. Las redadas antimigratorias también rompen familias con niños pequeños, una acción desalmada. Un ejemplo son los niños de seis y nueve años que, una noche de este septiembre, fueron arrebatados de su madre y único pariente, a la que deportaron. El CNN de Estados Unidos identificó a más de 100 niños de recién nacidos hasta adolescentes, que quedaron varados sin padres por culpa de las redadas. Yo me pregunto:  ¿es necesario hacer una redada a la salida de una graduación de primaria? Para Donald Trump parece que sí, y ¿dónde van los detenidos aún no deportados? Pues a centros de concentración camuflados con el nomore de centros de detención migratoria. Uno de ellos es conocido como Alligator Alcatraz. Este obtiene su nombre por su localización en medio de una zona repleta de caimanes. Cientos de personas detenidas en este centro han «desaparecido» La base de datos del servicio de Control de Inmigración y Aduanas no los muestra, y sus familias y abogados no logran dar con su paradero.   Iván González – 1ºBTO