Recientemente, se ha producido un robo que parece extraído de una película y recuerda a los golpes de ficción de Arsène Lupin.
El domingo 19 de octubre de 2025, cuatro asaltantes accedieron al Louvre por la fachada del Sena a través de una escalera mecanizada en la avenida François Mitterand. En tan solo 7 minutos se adentraron en la galería Apolo, rompieron las vitrinas con una radial y robaron las nueve joyas de la corona.
El Museo del Louvre es el más visitado y seguro de todo Francia. Según afirma el Ministro de Cultura, el golpe fue “rápido y brutal». Cinco presentes en la sala activaron rápidamente el protocolo de seguridad: llamar a las fuerzas del orden y evacuar la zona. El fiscal detalló que las alarmas funcionaron pero que «o los agentes no las escucharon o no sonaron en la Galería» lo que muestra una gran falta de seguridad. Además, la alarma sonó a las 9:37 y a las 9:38 los ladrones habían abandonado el lugar. Por si fuera poco, el Sindicato CGT denuncia desde hace años la falta de personal y agentes de seguridad. Según esto, ¿se debería aumentar la seguridad o ha sido un error puntual? No es el primer robo que sucede, ya que, una de las obras más famosas, La Gioconda, fue robada por un exempleado. Por lo que no ha sido un error puntual.
Más allá del valor económico, estimado en decenas de millones de euros, las nueve joyas forman parte del patrimonio e historia de Francia. Estas coronas no eran simples adornos sino símbolos de una historia que lleva estando presente en Francia durante décadas. Su pérdida supone una herida al patrimonio francés.
Este caso deja al descubierto que, a pesar de que vivimos rodeados de tecnología y vigilancia, una cosa tan simple, como el acceso por una ventana en obras, es fácil de conseguir, lo cual apunta a que ha sido más que una casualidad.
Este robo debe servir como advertencia global, que demuestra que, aunque vivamos en una época llena de avances y seguridad. Seguimos siendo vulnerables ante cualquier cosa. No trata solo de perder joyas, sino de perder parte de la historia francesa.
Rafael Muñoz-Pacheco. 1ºBTO
