Peseta Street Journal

No confundamos justicia con venganza. Esto es lo que ha sucedido entre Israel y Gaza. El gobierno israelí quiso hacer justicia por el atentado que provocó el grupo terrorista de Hamás, pero la respuesta fue desmesurada y se convirtió en una venganza contra un pueblo que no merecía ser el foco del dolor israelí.

Cuesta creer que en pleno siglo XXI aún se recurra a la guerra para solucionar diferencias entre países. Parece que no hayamos aprendido nada de los horribles sucesos que ocurrieron a principios y mediados del siglo pasado. La muestra de ello es esa desmesurada respuesta del gobierno israelí, que desembocó en una guerra extremadamente sangrienta que nos ha dejado miles de muertos y otros tantos desplazados, que tuvieron que huir del conflicto o quedaron sin hogar.

Esta guerra, como tantas otras, es el resultado de cuando cada uno se toma la justicia por su mano en lugar de buscar una solución diplomática. Lo peor viene cuando se acuerda una solución para el conflicto y no se respeta. Diez días después de que se pusiera en marcha un Alto el Fuego en esta guerra ya habían muerto casi cien personas más. Y lo más triste es ver cómo las personas que “lograron la resolución del conflicto” se cuelgan su medalla y miran hacia otro lado, como si no quedase nada por hacer.

El resultado de la guerra: miles, incluso millones, de vidas destrozadas sin ningún beneficio aparente, una guerra sin sentido cargada contra inocentes. Al final el dicho va a tener razón y siempre pagan justos por pecadores.

 

Silvia Alba González – 2ºBTO