Sonora-mente #1

Candela Crespo Pintado y Ángel Portillo Vizarro. 1º ESO
La educación en Afganistán

Hoy en día, la Declaración Universal de Derechos Humanos está presente en la mayoría de los países. Sin embargo, no es el caso de algunos lugares. Un ejemplo es en Afganistán, un país donde la educación está prohibida a los niños mayores de doce años. El artículo 26 de la DUDH indica que toda persona tiene derecho a la educación, que esta debe ser gratuita y que debe tener como objetivo el desarrollo de la personalidad. Sin embargo, este derecho no está presente en todas partes. Afganistán es el único país del mundo en el que la educación está prohibida. Concretamente, esta prohibición se limita a los niños mayores de doce años. Algunos trabajadores de UNESCO, como Audrey Azoulay, expresan su descontento al mencionar que esta es una situación preocupante y que el derecho a la educación es innegociable. Aparte, esta mujer comenta que la comunidad internacional debe movilizarse para reabrir las escuelas y universidades a las niñas y mujeres afganas. En 2021, el gobierno talibán se apoderó de Afganistán, lo que provocó la pérdida de derechos. Así mismo, en septiembre de ese mismo año, se prohibió a las mujeres la educación secundaria y más adelante, en 2022, también ocurrió con la universitaria. Además, el régimen talibán supuso la prohibición del empleo de libros escritos por mujeres en las universidades, el hecho de impartir clases sobre los derechos humanos y la enseñanza sobre el acoso sexual. Todos estos acontecimientos, han supuesto que las niñas y mujeres suplique tener la oportunidad de acceder al sistema educativo. Esto se ve en las palabras de algunas jóvenes afganas: “Queremos estudiar. Suplicamos a los talibanes que nos dejen ir a la escuela y estudiar”. Por otro lado, desde 2021, 1,4 millones de mujeres han sido excluidas del sistema educativo, lo que causa que el número de niños y niñas escolarizados haya disminuido 1,1 millones. En la actualidad, existen 2,5 millones de niños sin derecho a la educación. Respecto a las mujeres afganas, este derecho no lo poseen alrededor del 80% en edad escolar. “La educación es tan necesaria como el agua o los alimentos”. Estas fueron las palabras de un representante de ACNUR. Hoy en día, en Afganistán, las jóvenes están unidas y luchan por sus derechos Esto se refleja en las palabras de una niña: “Tuve que huir para seguir estudiando, pero me rehusé a abandonar a otras mujeres afganas a su suerte”. En relación a la población afgana, la mayoría está en contra de esta situación. Acorde con estudios realizados por la ONU, el 92% de la ciudadanía afgana apoya la educación secundaria de las niñas. Respecto a la población rural, los porcentajes son muy similares ya que el 87% de los hombres y el 95% de las mujeres apoyan la escolarización. Según una representante de la ONU, Susan Ferguson, estas niñas siempre comienzan mencionando su desesperación por aprender y su deseo por conseguir una oportunidad. Para finalizar, es importante destacar el caso de Afganistán, un país en el que los derechos humanos no están garantizados y que priva a las mujeres de la educación a pesar de que la mayoría de la población esté en contra. Noelia Simón Navarro – 3ºESO
Podcast. Operación triunfo

Sara Valderrama y Alejandra Caravantes – 1ºBTO
Protagonistas # 49.Entrevista a Almudena López, pintora copista del Museo Nacional del Prado

Zoe Lorenzo. 2º ESO
El Sahel, perenne herida de África

En este mundo nuestro, coexisten diferentes realidades. Concretamente 2 mundos. El primer mundo, en el que vivimos, el único que conocemos. Encumbrado como gran faro de desarrollo, humanidad y avance. El tercer mundo, tan largo tiempo denostado, relegado a ser mirado despectivamente desde nuestra cómoda posición de nación opulenta. Porque sí, somos un país acaudalado aunque a alguno le sorprenda, Mientras que en Europa discutimos acerca de temas que pueden parecer sino cruciales (inflación, pactos parlamentarios, quizás incluso la última polémica en redes sociales,) se tornan banales cuestiones si son comparadas con los problemas de cierta franja de África: El Sahel. Aquí el tiempo parece haberse detenido en una etapa de crudísima violencia. Esta franja que atraviesa de este a oeste el continente africano), surge los conflictos, las guerras civiles y en especial, el terrorismo. Aparece entonces un nombre: Boko Haram. La ya mencionada organización no es precisamente nueva. Surgió a principios de los 2000, bajo una premisa tan simple como aterradora: rechazar toda influencia occidental y someter a la población a una interpretación radical del islam. Su nombre significa, literalmente “La educación occidental es pecado”. Queda más que clara la ideología que posee esta gente. Con los años, este grupo terrorista ha ido mutando desde ser una secta de tercera clase regional hasta convertirse en una organización terrorista supranacional que extiende su radio de acción por Níger, Chad, Nigeria, Benín y Camerún. Este crecimiento exponencial solo ha sido posible gracias a unas fronteras porosas, a Estados débiles y una pobreza estructural que actúa como perfecto caldo de cultivo para captar adeptos. Sufre especialmente Camerún, en particular su región del Extremo Norte: convertida en uno de los principales blancos. Zona empobrecida, mayoritariamente rural, con una presencia mínima de fuerzas estatales, que más que escasas, inexistentes. En suma, una población abandonada a su suerte desde hace décadas. Boko Haram no entra a sangre y fuego en los territorios fuertes. Ataca aldeas, quema casas, secuestra niños, utiliza mujeres como armas, obliga a desplazarse a comunidades enteras. Atacar y huir. Tirar la piedra y esconder la mano. Conquistar territorios y captar adeptos a través del terror puro y duro. La violencia no es puntual, no es excepcional: se ha asimilado hasta el punto de convertirse en sistemática, diaria, normalizada. La crudeza del conflicto no se mide solo en muertos — que los hay, a miles— sino en todo el coste humano de diverso carácter. Pobreza, desplazamientos forzosos (creando ingentes cantidades de refugiados). En suma, vidas rotas. Una amenaza de la que no se libran niños, mujeres, ancianos, hombres pues todos viven atrapados entre 2 frentes. A un lado las acciones de Boko Haram, en el otro los diferentes y descoordinados ejércitos con gran tendencia a disparar primero y preguntar después. Así, la respuesta militar, demasiadas veces torpe y desproporcionada, termina castigando a inocentes, exonerando sin quererlo a aquellos precisamente culpables. Se plantea así inevitablemente una pregunta ¿Por qué sigue existiendo Boko Haram? ¿Acaso la comunidad internacional no tiene nada que decir? ¿Cómo tras casi un cuarto de siglo desde su funesta aparición perviven hoy por hoy? ¿Acaso no existen medios para poner fin a tamaña sangría? La respuesta, siempre y llanamente: la pobreza. No como la entendemos aquí, en España. Una pobreza más extrema y mísera si cabe, una que reduce a seres humanos a esqueletos recubiertos de piel por la desnutrición extrema. A la par que el hambre reduce al ser humano a apenas una sombra moribunda de lo que debería ser, arranca poco a poco cada pizca de esperanza. En tan tremendas circunstancias la desesperación es tal que empuñar un arma, convertirse en terrorista y masacrar a semejantes ha dejado de ser una salida a la desesperada, para mudar, tristemente, en una salida económica viable. Un sustento. Así es el Sahel. En medio de esta franja destacan por sus encomiables labores con las asociaciones humanitarias. ONG tanto de índole local e internacional que trabajan donde nadie más quiere o puede hacerlo. Llevan trocitos del primer mundo hasta cuán lejanas latitudes: alimentos, atención médica, educación básica y apoyo a comunidades devastadas. No es una historia que sea heroica por la épica propia de las epopeyas, sino heroica por atreverse a intentar lo que muchos han considerado y consideran imposible. Mientras los gobiernos discuten estrategias antiterroristas desde distantes despachos, estas organizaciones están sobre el terreno, sorteando los ataques, la falta de fondos y una más que notoria y creciente indiferencia global que podría tildarse de obscena sin demasiado miedo. Existe el conocimiento de los hechos. Lo que falta es voluntad política y atención mediática. Boko Haram no es rentable en términos informativos. Lo que ocurre en Camerún o en Níger no vende. El Sahel no interesa. Y así, el olvido se convierte en cómplice. Conforma un enorme error pensar que esto no es sino un problema ajeno. Aún siendo distante geográficamente hablando, el Sahel conforma hoy uno de los principales focos de inestabilidad del planeta, y los sucesos allí acaecidos ocasionan consecuencias globales que sí que nos atañen. Visto desde la comodidad del primer mundo, poseemos la creencia de que el horror sucede siempre, en otros continentes, lugares, a otras personas. Desviar la mirada hacia otro lado no nos hace estar más seguros, solo nos convierte en meros ignorantes. Hemos de atrevernos a conocer, so pena de que aquello que descubramos no sea de nuestro agrado. Citando a Kant, Sapere Aude! Tal vez el quid de la cuestión no sea ya qué ocurre en el Sahel, ni siquiera el responsabilizar a alguien de los hechos y buscar culpables. Se trata de ser consecuentes, comprendiendo que el mundo no termina allá donde acaba nuestra frontera. Porque mientras nosotros vivimos, ellos sobreviven. Y eso, en pleno siglo XXI, debería interpelarnos a todos. Mario Maldonado Jaramillo – 1º BTO
Protagonistas #40 | Bruno Cardeñosa. Escritor y Periodista.

Paula Moro. 2º Bachillerato
Protagonistas #39. Entrevista a Tania Zapata. Orquesta Panorama

Ignacio Petrinera. 2ºESO
¿El mejor escritor? Autodefensa de Stephen King

«Los monstruos son reales y los fantasmas también lo son. Viven dentro de nosotros y a veces ganan». Esta famosa frase del Resplandor, ha reflejado todo un gran logro en mi carrera, y también el tipo de historias que he creado. Hola, soy Stephen King y aunque no soy el único escritor de terror, sin duda he sido uno de los más destacados e influyentes durante su evolución en la literatura. Llevo más de 40 años aterrorizando a la gente, y mi pasión siempre ha sido explorar lo más oscuro de la naturaleza humana, y lo he estado expresando a través de una gran variedad de géneros. Mi carrera comenzó con la influencia de uno de mis autores favoritos, Howard Phillips Lovecraft, quien me inspiró a amar el terror y lo sobrenatural. Al igual que él, me atrae mucho lo oscuro, pero sin embargo, mis historias también se centraban en los sentimientos y las emociones de los personajes. A lo largo de mi carrera, he escrito más de 60 novelas y 200 relatos cortos, lo que demuestra mi gran capacidad de creatividad y productividad. Comencé mi carrera con Carrie en 1974, un libro que cambió mi vida, pero no solo porque fuese mi primera obra publicada, sino porque marcó el inicio de mi éxito en el mundo literario. A lo largo de los años he estado probando muchos géneros, desde el terror y el thriller, hasta la fantasía oscura y el suspense psicológico. Lo que me ha permitido conectar con todo tipo de lectores, ya que nunca me he limitado a un solo tema. Por otro lado, lo que me distingue de otros escritores, es, que con mis obras no solo quiero asustar, sino que mi propósito es que el lector se enfrente a sus propios miedos. Además, he sido una gran influencia para otros autores como J.K Rowling y Nail Gaiman, y para otras muchas personas, ya que mi estilo mezcla géneros, lo que me ha servido para explorar la mente humana. En mi obra Mientras Escribo, conté mi proceso creativo a lo largo de mi profesión, animando a los jóvenes a seguir sus sueños. Enseguida, mis obras se fueron adaptando al cine y a la televisión en muchas ocasiones, lo que convirtió a El Resplandor y a It, en clásicos de cine de terror. Esto ha enseñado la importancia de mis obras en todo el mundo. Gracias a todo lo mencionado anteriormente, mi trabajo ha sido reconocido a nivel mundial, y también he tenido el honor de recibir varios premios importantes, como el Premio Bram Stocker, el Premio Hugo y el Premio Edgar. En 2003, incluso gané el Premio Pulitzer Especial, por mi gran contribución a la literatura. Esto me demostró a mí y a todo el mundo que mi impacto en el mundo de la literatura y de los libros ha sido muy grande. Solo me queda decir que mis historias han demostrado que el terror no solo asusta, sino que también te hace sentir y te hace pensar. A lo largo de todos estos años he llegado a millones de personas, y mi mayor logro ha sido mostrar que los verdaderos miedos viven dentro de nosotros y hay que luchar contra ellos para poder ganar la batalla. Noelia Benito – 3º ESO
Protagonistas #38. Entrevista a Mario Gutiérrez. Director del documental «Proyecto Pintuyacu. Los hijos del rio»

Paula Moro. 2º Bachillerato.
Lope de Vega. El mejor escritor de la historia

Siglo de Oro, teatro, poesía, comedia, hermoso… No me voy a presentar, porque con estas palabras todo el mundo sabe quién soy, lo tiene que saber, y quien no lo sepa, que ponga los pies en tierra. ¿Qué hubiera sido de España sin mí en el Siglo de Oro? Ya te lo digo yo, nada. Llevé el entretenimiento a través de la poesía a las butacas de las casas, y también en el famoso corral de comedias, donde mis obras triunfaban allá donde viajaban. No solo pienso yo que soy el mejor, sino que Calderón, Tirso de Molina y Ruiz de Alarcón también lo pensaban, porque sino ¿por qué se inspiraron en mí para ser tan famosos? Mis versos y poemas hundían a la gente en la poesía, y se empezó a amar la literatura y a tomarse mucho más en serio al amor con el mejor poema de amor del siglo, el Soneto, escrito por el más sabio en el tema, por mí. Y ya que estamos hablando de obras, ¿os suenan La dama boba, El perro del hortelano, Fuente Ovejuna y el comendador de Ocaña? Pues claro que sí, porque son mías. Son las mejores obras teatrales que se han visto en toda la historia del teatro, ¿y eso por qué? Porque son unas de las primeras obras representadas en el teatro moderno, y obviamente, dicho teatro fue creado por mí. Si después de mi muerte le preguntaras a alguien por mí, te dirían que fui uno de los poetas y dramaturgos más importantes, además de un gran lírico de la lengua castellana, y cómo no, escribía en estilo barroco. Este gran éxito se debe a que gasté mucha tinta y tiempo en escribir mis pasiones y sentimientos, y conseguí escribir 3000 sonetos y 1500 teatros a lo largo de mi vida. La mayoría de las personas del futuro, dirán que el mejor de nuestra época fue Miguel de Cervantes, pero no es verdad, ¿por qué? Primero, porque yo triunfé más en poesía, y segundo, porque a diferencia de él, yo era el mejor en teatro, ya que él ni triunfó en él. Cuando yo empecé en el teatro, vio que tenía mucha fama y me quiso copiar, y al pobre no le salió bien y nunca tuvo éxito en él, en cambio, yo me adentré en su mundo escribiendo una novela, la segunda parte del Quijote, que tuvo más éxito que él en el teatro. Siempre tuvimos peleas y las acabé ganando, porque tenía más cosas con las que argumentar. Una gran diferencia que tengo con el resto de escritores de mi generación, es que yo no tuve que trabajar en nada más para tener dinero, ya que gracias a mis escrituras adquirí el dinero necesario (y más de lo necesario) para poder vivir una buena vida. Y si alguien todavía me sigue juzgando, solo le quiero recordar que han hecho un premio en mi honor para memorar lo importante que fui. En conclusión, si yo, Lope de Vega, no hubiera inventado el teatro moderno, escrito miles de sonetos y novelas, la gente no hubiera encontrado el verdadero significado del amor ni conocido la verdadera literatura, y eso es algo que nadie se merece (bueno, Cervantes sí). Leire Alba González – 2ºESO
