Peseta Street Journal

Un movimiento social, político y filosófico que propicia que la vida de una mujer se considere digna y que muchos ya determinan como “conseguido”. ¿Qué hemos conseguido? ¿Avanzar? Algo que debería ser una realidad básica sigue estando considerablemente lejos. Según estimaciones de la ONU, al ritmo actual harán falta siglos para cerrar las principales brechas de género: hasta 300 años para acabar con el matrimonio infantil, 286 años para eliminar leyes discriminatorias, 140 años para alcanzar la igualdad en los puestos de liderazgo en el trabajo y casi medio siglo para lograr la paridad en los parlamentos nacionales. Dicho de otra forma: ni nuestras hijas ni nuestras nietas llegarán a conocer un mundo verdaderamente igualitario.

Asimismo, numerosas situaciones que deberían haberse extinguido siguen repitiéndose interrumpidamente. Por el contrario, las mujeres no ganarían, según datos del INE, a

lrededor de un 20% menos que los hombres, una diferencia que se traduce en menos ingresos a lo largo de la vida, menos cotización y un mayor riesgo de pobreza. Del mismo modo, no solo luchamos por nuestro país, sino que defendemos una igualdad universal, englobando a países como Afganistán, en el que bajo el régimen talibán las mujeres viven al margen de la educación, el empleo o cualquier formación. 

Por otro lado, es crucial entender que el feminismo y el hembrismo son dos conceptos diferentes. El feminismo no está relacionado con la misandria ni con la idea de superioridad ante los hombres; por lo tanto, negar el feminismo pero defender la igualdad de género

 equivale a rechazar un vaso de H2O porque prefieres agua.

Estar lejos del principio no es lo mismo que haber alcanzado la meta, y cuestionar la vigencia del feminismo también implica ignorar las desigualdades que aún persisten. Además, reconocer su importancia no es posicionarse en un extremo, sino considerar la idea de que podemos no haber alcanzado aún el verdadero objetivo.

Yaiza María Martín Álvarez. 4º ESO