Peseta Street Journal

Tienes que aburrirte más. El aburrimiento ha muerto, y  nosotros somos los asesinos, rodeados de pantallas que iluminan caras absortas. Vivimos en la era del entretenimiento inmediato: TikTok, Instagram, YouTube… infinitos estímulos diseñados para no dejarnos solos ni un segundo con nuestra propia mente. Lo que desaparece con el aburrimiento no es solo la pereza a la espera, sino también la creatividad y la calma.

El aburrimiento es el arma secreta de nuestro cerebro. Según un estudio de la Universidad de Central Lancashire en 2024, realizar una tarea aburrida puede aumentar la creatividad, porque deja espacio para que la mente divague. Sin embargo, hoy no dejamos huecos. Los rellenamos todos con scroll, vídeos cortos y notificaciones. Queremos evitar ese vacío, sin darnos cuenta de que justo ahí nacen las mejores ideas.

Las redes sociales han convertido la distracción en una tarea imposible. Un estudio de Neuroscience News en 2024 demostró que cambiar constantemente de vídeos o hacer swiping aumenta los niveles de aburrimiento, en lugar de reducirlos. Cuanto menos queremos aburrirno, más aburridos terminamos. Es como intentar apagar un fuego echándole gasolina. Y mientras tanto, nuestra capacidad de concentración se comprime, nuestra mente se daña y la tranquilidad se convierte en un lujo.

El New York  Post señaló en 2024 que la sobreestimulación digital ha hecho que actividades simples como leer, pasear o pensar parezcan insufriblemente lentas. Ya no sabemos estar quietos. Nuestro cerebro acostumbrado al bombardeo de colores, sonidos y dopamina, se comporta como un niño de seis años hiperactivo que no soporta estar ni diez minutos sin ver Peppa Pig en el móvil de su madre.

Nicolás García – 1º BTO