Estados Unidos es un país creado por inmigrantes. Fueron los colonos ingleses quienes, expulsando a los nativos y matándolos, crearon las Trece Colonias, y a partir de ellas fundaron el país que conocemos hoy en día. Irónicamente, ahora, uno de los principales objetivos del Gobierno es expulsar a los inmigrantes, que esta vez solo buscan una mejor vida.
La deportación masiva de inmigrantes en Estados Unidos fue propuesta e iniciada durante la segunda presidencia de Donald Trump. Este planteó usar la agencia federal ICE para deportar a, al menos, 11 millones de inmigrantes en situación irregular.
Las cifras de deportaciones entre enero de 2025 y junio del mismo año son de 6.397 personas deportadas. Podrás pensar: «Es normal, son criminales» Sin embargo, los datos publicados por el gobierno americano indican que los inmigrantes sin antecedentes penales son los más numerosos en ICE (Servicio de control de aduanas estadounidense). Es más, hay fuentes que señalan que este grupo sin antecedentes compone el 70% de los detenidos.
La detención de gente trabajadora e inocente no es el único problema que tiene esta nueva política. Las redadas antimigratorias también rompen familias con niños pequeños, una acción desalmada. Un ejemplo son los niños de seis y nueve años que, una noche de este septiembre, fueron arrebatados de su madre y único pariente, a la que deportaron. El CNN de Estados Unidos identificó a más de 100 niños de recién nacidos hasta adolescentes, que quedaron varados sin padres por culpa de las redadas.
Yo me pregunto: ¿es necesario hacer una redada a la salida de una graduación de primaria? Para Donald Trump parece que sí, y ¿dónde van los detenidos aún no deportados? Pues a centros de concentración camuflados con el nomore de centros de detención migratoria. Uno de ellos es conocido como Alligator Alcatraz. Este obtiene su nombre por su localización en medio de una zona repleta de caimanes. Cientos de personas detenidas en este centro han «desaparecido» La base de datos del servicio de Control de Inmigración y Aduanas no los muestra, y sus familias y abogados no logran dar con su paradero.
Iván González – 1ºBTO
