Peseta Street Journal

Según la fundación FAD Juventud, 1 de cada 4 jóvenes se declara abiertamente xenófobo y racista, lo que es claramente preocupante. Esta tendencia está correlacionada con el auge de la extrema derecha, la cual se caracteriza por su intenso nacionalismo, racismo, xenofobia y actitud antidemocrática, como describió Mudde en 1996 para el «West European Politics». Además, se relaciona directamente con la supremacía blanca, el neonacismo y el neofascismo tras su nacimiento en los años 20 en Europa. Es por todas las implicaciones que conlleva apoyar a la extrema derecha, que este apogeo es tan alarmante, pues ¿es lo que queremos para nuestro país, un retroceso moral?

Lo normal hasta hace pocos años era ver que la clase más conservadora y la gente más mayor apoyaba a la derecha por sus ideales conservacionistas. En cambio el barómetro de 2025 del CIS muestra que más de un 30% de los varones jóvenes apoya a Vox y más de un 40% se inclina hacia la política derechista.

¿Por qué han cambiado las tornas? Los jóvenes fueron prometidos una vida mejor que sus padres, mayor acceso a la educación, vidas más cómodas, en cambio se han encontrado con una España en la que acceder a una vivienda digna es prácticamente imposible y menos con la precariedad laboral que sufren, pues a pesar de tener estudios y estar muy preparados, solo son contratados en puestos de miserables sueldos. Es por ello que, al vivir en estas condiciones mientras un gobierno de izquierdas está al mando y con la derecha prometiendo fantasías, es comprensible que su ingenuidad les lleve a caer en las garras conservadoras.

El CIS también mostró otro dato, el 56%. de mujeres jóvenes se orienta a la política de izquierdas con una perspectiva más progresista. La comparación entre mujeres y hombres muestra un notorio sesgo de género. Esta diferencia surge de los ideales conservadores en los que se apoya la derecha, como la eliminación de las medidas contra la violencia de género, lo que desprotegería a millones de mujeres para proteger a los hombres violentos y abusadores, junto con los mensajes machistas que sueltan dichos partidos. Es lógico que un partido que desprotege y desprestigia mujeres no tenga el apoyo de las mismas, mientras que los hombres apenas afectados por estos mensajes, se ven atraídos por su individualismo y aparente antisistemismo.

Por todo lo mencionado, las repercusiones que esta situación podría acarrear son alarmantes, desde una sociedad aún más dividida por un racismo desmedido por las agresivas políticas migratorias, hasta la eliminación de medidas tan importantes como aquellas que protegen la diversidad. Es también importante mencionar los mensajes con inclinaciones fascistas que lleva a jóvenes a promover una dictadura que no vivieron. Es por ello importante que la izquierda conecte con este sector de nuestra población, recordarles a las clases bajas la lucha por sus derechos y por unas condiciones de vida justas, porque sin habrá que despedirse de los sindicatos y dar la bienvenida a la precariedad.

Sara Valderrama – 1º BTO